Los túneles que conectan el intercambiador de Príncipe Pío, inaugurado en mayo, con la A-5 se abren hoy al tráfico de autobuses, una vez concluidos los trabajos de recuperación de los restos arqueológicos que se descubrieron en la zona durante las obras.

Los 250.000 ciudadanos que usan a diario las instalaciones ahorrarán 45.000 horas al año

El consejero de Transportes e Infraestructuras, Manuel Lamela, visitó este sábado las instalaciones de la segunda planta del intercambiador que permiten el acceso a los túneles que lo conectan con la A-5. Durante la visita, Lamela subió a uno de los autobuses, que hizo un recorrido desde la primera planta del intercambiador hasta la nueva salida a la carretera de Extremadura, ubicada en la segunda.

Asimismo, el consejero comprobó in situ la finalización de los 400 metros de subterráneo que permitirán a los autobuses entrar y salir directamente hacia la autovía de Extremadura. "Estas instalaciones van a permitir eliminar de la superficie 2.500 autobuses diarios, mejorando notablemente el tráfico", afirmó Lamela, que añadió que "para los 250.000 ciudadanos que hacen uso a diario de estas instalaciones supondrá un ahorro de tiempo de 45.000 horas anuales y disminuirá la contaminación y los ruidos".

También, para usuarios de Metro

El nuevo intercambiador beneficiará directamente a más de 210.000 usuarios de Metro, autobuses urbanos, interurbanos y de Cercanías y facilitará el intercambio entre las líneas 6 y 10 de Metro, el ramal Opera- Príncipe Pío, las líneas C-7 y C-10 de Cercanías RENFE, ocho líneas de autobuses urbanas y trece interurbanas, que dan servicio a los municipios de Alcorcón, Móstoles, Navalcarnero, Brunete, San Martín de Valdeiglesias y Villaviciosa de Odón.