El exsecretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha regresado este miércoles al Congreso de los Diputados para asistir al discurso de investidura de Mariano Rajoy. Ha sido su reaparición en público desde su dimisión el pasado 1 de octubre. Ha saludado a varios de los diputados de su bancada, en lo que ha destacado los fríos apretones de manos que ha dispensado a Antonio Hernando y Eduardo Madina.

Sánchez ha llegado a la cámara poco antes del inicio del discurso. A las puertas lo esperaba la prensa, a la que no ha aclarado si se abstendrá en la votación del sábado, como quiere la gestora socialista.

Al dirigirse a su escaño, se ha prodigado en saludos a varios de sus compañeros diputados. Ha saludado con especial efusividad a Margarita Robles y Zaida Cantera, dos de sus apuestas personales durante su etapa al frente del PSOE y quienes han anunciado que no obedecerán a la disciplina del partido y votarán no a Rajoy.

Muy diferente ha sido el frío saludo a Hernando, portavoz parlamentario tanto en su etapa como en la de la gestora de Javier Fernández. Ha estrechado su mano brevemente y no ha intercambiado palabras con él. Lo mismo con Madina, uno de los diputados más críticos con su gestión.