La secretaria general del PSIB, Francina Armengol
La secretaria general del PSIB, Francina Armengol TWITTER PSIB

La presidenta de Baleares, Francina Armengol, dedicará los próximos días a intentar convencer a la gestora del PSOE de que la forma "inteligente" de ejecutar en el Congreso la abstención a la investidura de Mariano Rajoy que acordó este domingo el Comité Federal es "no entregarle todo el grupo al PP". Armengol, que votó en contra de la abstención, coincide así con el planteamiento de otros dirigentes y diputados socialistas, que creen que obligar a todo el grupo a abstenerse ahondará más en la fractura interna (Rajoy solo necesita que no voten en su contra 11 diputados)..

"Si de verdad se quiere coser el partido, no se quiere romper, convendría hacerlo de la forma más hábil", ha sostenido la presidenta en una entrevista en la Ser. A su juicio, el voto "imperativo" del que habla la gestora "no existe", por lo que todavía caben fórmulas para materializar técnicamente la abstención que palíen el "error histórico" que en su opinión van a cometer los socialistas permitiendo la investidura de Rajoy.

Seguiré luchando hasta el final para que nunca más se vuelva a excluir la opinión de los militantes Una de esas fórmulas sería que la gestora acordara con el grupo la libertad de voto por razones de conciencia, prevista en el artículo 33 del Reglamento del grupo, como ha vuelto a pedir hoy la diputada por Madrid Margarita Robles. "Espero que se respete posición de conciencia, sin multas", ha apuntado la jueza en Antena 3.

Una vez adoptada la decisión de la abstención, que ha calificado de "error histórico", Armengol ha abogado porque "se haga de la forma más inteligente posible y de la forma más respetuosa posible", al tiempo que ha aludido a la "discrepancia absoluta" de los militantes socialistas respecto a la abstención a Rajoy.

En otra entrevista a IB3 Ràdio, la presidenta balear ha afirmado que "imponer es un muy mal ejercicio dentro de un partido" y que el Comité Federal de ayer "evidenció una ruptura complicada". No obstante, no ha respondido si los diputados de Baleares en el Congreso romperán la disciplina de voto y votarán en contra de la designación de Rajoy como presidente del Gobierno.

Sentido común versus imposición

Los socialistas de las islas analizarán esta tarde la situación, aunque la número uno del PSIB ya ha adelantado que se trata de una decisión, la abstención en la votación, que tendrá "consecuencias muy difíciles para el PSOE". "Dentro del PSOE las voces del sentido común y de intentar reconducir la situación deben imperar por encima de la imposición".

La dirigente socialista de la islas ha insistido en que la posición de los diputados baleares es que seguirán siendo "coherentes", y ha apuntado que, ahora, la gestora tiene que administrar esta situación "siendo muy consciente de lo que piensa la militancia de este partido, a la que no han dejado votar", y de la división de opinión que existe en el PSOE. Sobre el primer punto, Armengol ha subrayado que seguirá "luchando hasta el final para que nunca más se vuelva a excluir la opinión de los militantes".