La física sueca Elina Berglund decidió dar un giro a su vida después de participar entre 2008 y 2013 en la investigación que ayudó a descubrir el Bosón de Higgs en el CERN, el mayor laboratorio de física de partículas que se encuentra en Ginebra, Suiza.

Ese cambio en su vida se convirtió en el desarrollo de una aplicación que pueda servir como método anticonceptivo y sustituir así a la píldora. "Quería darme un respiro de tomar la píldora, pero no encontraba ningún modo de controlar de manera natural la fertilidad, así que decidí desarrollar yo misma un algoritmo para ello", explica Berglund en una entrevista en Wired.

Natural Cycles, que así se llama la app, se basa en un algoritmo que emplea la temperatura corporal para determinar el estado de fertilidad de la mujer. Mediante los cambios de temperatura puede calcular en qué momento del ciclo menstrual se encuentra.

La app monitoriza los días en los que la mujer se encuentra en su momento más fértil (marcados en rojo), así como aquellos en los que las probabilidades de quedarse embarazada son más bajas (señalados en color verde).

Los estudios que avalan esta app han clasificado su eficacia anticonceptiva en un 99,5% de fiabilidad, la misma que la píldora. "Es una alternativa natural a la píldora y sin efectos secundarios", asegura su creadora. Según la revista Wired, esta app cuenta con 100.000 usuarias que pagan cerca de 8 euros al mes por utilizarla.

Mientras algunos estudios avalan la fiabilidad de esta app, otros expertos advierten de que la fisiología humana "es imprecisa y eso hace que el método sea imperfecto", indica Juan Antonio García Velasco, director del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) de Madrid, en una entrevista en El País. José Ramón Serrano, presidente de la Sociedad Española de Contracepción (SEC), asegura que "estos métodos son poco eficaces. Un uso consistente y adecuado los hace más fiables, pero no pueden compararse con métodos más eficaces como los hormonales o los DIUs".