TRUMP
El candidato republicano a la presidencia de EE UU, Donald Trump, durante el debate en Las Vegas. JOE RAEDLE / EFE

Donald Trump, candidato republicano a la Casa Blanca, sigue con su estrategia de denunciar que se prepara un supuesto fraude en los comicios presidenciales de noviembre. En un mitin este jueves en Delaware, Ohio, el magnate ha dicho: "Aceptaré totalmente los resultados de esta histórica elección presidencial... si yo gano".

Trump hace estas declaraciones un día después del tercer y último debate presidencial con la candidata demócrata, Hillary Clinton, en el que denunció el supuesto pucherazo que se prepara para evitar que llegue a la presidencia, acusaciones sin pruebas que viene presentando desde hace semanas. El republicano evitó confirmar si acatará o no el veredicto electoral.

Horas antes del mitin, su jefa de campaña, Kellyanne Conway, había señalado que el candidato republicano no concederá la derrota en caso de perder las elecciones del próximo 8 de noviembre hasta que los resultados de la votación estén "certificados y confirmados".

Pese a la polémica generada, el magnate ahondó en su denuncia de que se trata de unos comicios "amañados" y favorables a Clinton.

Por ello, remarcó que se reserva "el derecho a impugnar o presentar un desafío legal en caso de un resultado cuestionable", si bien se declaró dispuesto a reconocer un "resultado electoral claro".

Las palabras del magnate neoyorquino muestran su intención de no dar un paso atrás y continuar con sus dudas sobre el proceso electoral estadounidense, algo sin precedentes en la historia reciente del país.

A menos de tres semanas de los comicios, Trump se encuentra por detrás en las encuestas de Clinton, después de los recientes escándalos que ha tenido que afrontar por acusaciones de acoso sexual y un vídeo con declaraciones denigrantes hacia las mujeres.

"Amenaza" a la democracia

Prácticamente al tiempo que Trump hablaba, el vicepresidente de EE UU, Joseph Biden, alertó en New Hampshire de que la negativa de Trump a aceptar el resultado de las elecciones es una "amenaza" al proceso democrático del país.

Los estadounidenses, incluidos los republicanos, "tienen que plantarse" ante esa actitud de Trump, urgió Biden desde Nuevo Hampshire, donde se encuentra para hacer campaña en favor de la candidata presidencial demócrata, Hillary Clinton.