Tras años de negar el uso de sustancias para mejorar el rendimiento deportivo, Jones, de 31 años, admitió haber consumido drogas prohibidas antes de los Juegos del 2000.

'Eso fue una mentira, señor juez, ya que yo sabía que había consumido esa sustancia', dijo Jones al juez de distrito Kenneth Karas en White Plains, al norte de la ciudad de Nueva York.

La estadounidense se declaró culpable de mentir a los investigadores federales sobre su consumo de esteroides antes de los Juegos de 2000 y de faltar a la verdad en un caso de fraude de controles.

Jones se convirtió en la primera atleta sentenciada en la investigación sobre el laboratorio BALCO.

El Washington Post citó a una fuente cercana a la situación legal de Jones e informó de que la atleta admitió el uso de en una carta que envió a sus familiares y amigos más cercanos.

En la misiva, Jones dijo que consumió tetrahidrogestrinona (THG), una sustancia que sirve para aumentar la masa muscular, la fuerza y la capacidad de entrenamiento. La atleta confesó haber usado la sustancia durante dos años, desde 1999, pero que creía que era un aceite de semillas de lino.

'Quiero pedirles disculpas a todos ustedes por todo esto', dijo Jones en la carta, según el Post.

'Lamento haberlos decepcionado a todos de tantas formas', agregó.

Jones podría enfrentarse a entre tres y seis meses de prisión, de acuerdo con las informaciones del Post y The New York Times.

Jones se convirtió en la primera mujer ganadora de cinco medallas de atletismo en unos Juegos Olímpicos, cuando en Sidney conquistó el oro en los 100 y los 200 metros lisos y en los relevos de 400 metros, y el bronce en salto de longitud y relevos de 100 metros.

Poco después, Jones anunció que no volverá a competir.

'Debido a mis acciones me estoy retirando del atletismo, un deporte que amo profundamente', dijo Jones llorando a la salida del tribunal. 'Prometo que estos eventos serán usados para que la vida de muchas personas mejoren, que se den cuenta de que tomar las decisiones equivocadas puede ser desastroso', remarcó.

/Por Christine Kearney/.*.