El PSOE afronta un Comité Federal decisivo lleno de tensión e incógnitas

  • Partidarios y contrarios al 'no' a Rajoy dan por hecho que este domingo se impondrá permitir la investidura del líder del PP.
  • Aunque el PSOE-A no quiere, varias federaciones valoran una abstención parcial de solo 11 diputados, los que necesita Rajoy.
  • Los afines a Pedro Sánchez defenderán sus tesis y se prevé un acalorado debate, con puntos de fricción añadidos por la renovación de la Mesa del Comité Federal o los miembros de la gestora que pueden o no votar.
  • Comité Federal: el PSOE de la abstención contra el PSOE del 'no' a Rajoy.
El presidente asturiano, Javier Fernández (i), junto a Susana Díaz y Guillermo Fernández Vara en un acto en enero de 2016.
El presidente asturiano, Javier Fernández (i), junto a Susana Díaz y Guillermo Fernández Vara en un acto en enero de 2016.
GTRES
"Un mal día para meter el dedo en el ojo a la militancia". Así se refiere un cuadro medio del PSOE cercano al exsecretario general, Pedro Sánchez, al Comité Federal que este domingo decidirá sobre si permitir o no un Gobierno de Mariano Rajoy. El 23 de octubre fue el día que Sánchez, antes de acabar depuesto, había fijado para que las bases, más cerca del 'no', eligiesen en primarias un nuevo líder para el partido. En lugar de eso, será un órgano convocado por una gestora y profundamente dividido quien tome una de las decisiones más trascendentales a las que se ha enfrentado el PSOE en toda su historia.

"Un mal día para meter el dedo en el ojo a la militancia". Así se refiere un cuadro medio del PSOE cercano al exsecretario general, Pedro Sánchez, al Comité Federal que este domingo decidirá sobre si permitir o no un Gobierno de Mariano Rajoy. Este 23 de octubre fue el día que Sánchez, antes de acabar depuesto, había fijado para que las bases, más cerca del 'no', eligiesen en primarias un nuevo líder para el partido. En lugar de eso, será un órgano convocado por una gestora y profundamente dividido quien tome una de las decisiones más trascendentales a las que se ha enfrentado el PSOE en toda su historia.

La principal duda no es si vencerá el "no es no" o la abstención, sino la fórmula para ejecutar esta última. Casi todos, de un lado y de otro, dan por hecho que se apostará por dejar gobernar al PP. Así lo indican los últimos movimientos, como que una mayoría de diputados socialistas hayan apoyado permitir investir a Rajoy (incluso algunos que hasta hace bien poco no lo hacían), o que esta semana el PSOE andaluz, la federación más poderosa, se haya pronunciado públicamente al fin a favor de la abstención. Pero para los defensores del 'no' hay otra razón de peso, y es que la gestora ha acordado que la votación sea por llamamiento y en público, lo que a su juicio garantiza "que no haya fuga de voto por miedo a las represalias" y la mayoría vote lo que sus jefes de federación les ordene, afirman varios dirigentes.

Y aunque los afines a Sánchez dan por perdida la batalla de la investidura, están dispuestos a hacerse oír en el máximo órgano del partido, que se prevé tenso. "Habrá muchas intervenciones durante el debate", asegura un dirigente que estará presente, "y diremos lo que tengamos que decir". Entre las federaciones que han anunciado que defenderán el 'no' estarán País Vasco, Cantabria, Castilla y León, Baleares, Murcia y Madrid, aunque se da por hecho que habrá quienes no cumplan con lo mandatado por sus respectivos jefes de filas. Extremadura y Andalucía, la más importante numérica y electoralmente, apostarán por la abstención sin ambages; Castilla La-Mancha se prevé que lo haga con matices y la de Comunidad Valenciana se presenta profundamente dividida.

La gestora, por su parte, como órgano de gestión del día a día no llevará una posición concreta, pero su presidente, el asturiano Javier Fernández, ya marcó el pasado martes el camino de la abstención a los diputados como un "mal menor". 

El debate será acalorado, además, porque hay dos importantes de puntos de desacuerdo, según informan fuentes cercanas a la gestora. Los partidarios de la abstención quieren que voten todos los miembros del actual órgano dirigente, a pesar de que cuatro de ellos no pertenecen al Comité Federal (son elegidos en congreso). "Estatutariamente no pueden votar", explica un destacado dirigente socialista. El otro motivo de fricción es el cambio que varios barones han acordado acometer en la Mesa del CF, órgano que se encarga de organizar los debates, y en el que hasta ahora había mayoría afín a la anterior dirección del partido. El pacto pasaría por cambiar a todos sus componentes, pero aún no está cerrado.

¿Abstención técnica o en bloque?

Tras el intercambio dialéctico, la cuestión principal radicará en cómo abstenerse; si dejándolo en manos de solo 11 diputados, que son los que necesita Rajoy, y permitir al resto votar en contra, o si, como quiere el PSOE andaluz, se exige votar en bloque, "todos a una". Desde la gestora sostienen que eso no lo están negociando, pero dirigentes de distintas federaciones admiten en privado que la "vía de los 11" se está valorando, aunque el mensaje "hacia fuera" desde Andalucía sea la de imponer a todos la disciplina de voto.

EL PSOE-A, a través de varios dirigentes, ha insistido en esta vía en los últimos días, aún a riesgo de tensar hasta el límite la relación con el partido hermano, el PSC, que ha dicho que votará 'no' a Rajoy en cualquier caso, y a sabiendas de que además de los socialistas catalanes varios diputados han anunciado que no acatarán la decisión del Comité Federal en caso de que se imponga la abstención. Entre ellos están la diputada aragonesa Susana Sumelzo, el vasco Odón Elorza, casi con toda seguridad los dos diputados de Baleares, la independiente Margarita Robles y, según diversas fuentes, "alguno que otro que no ha querido decirlo aún públicamente".

En el caso de "la vía de los 11", como ya llaman algunos miembros del partido a esta opción, se trataría de votar que no en primera vuelta de la investidura y una abstención minoritaria en segunda. "Eso daría aire al partido, porque de otra manera va a haber muchas dificultades", explica un dirigente autonómico. "No es la opción ideal, va en contra de la tradición y cultura del PSOE, pero ayudaría a no romper más el partido ni el grupo parlamentario. De otra manera puede ser peor el remedio que la enfermedad", admite otro partidario de la abstención.

En este sentido, además de la incógnita sobre la relación con el PSC, está la de qué pasará con los diputados que rompan la disciplina de voto, en caso de que se acuerde la abstención. "¿Qué van a hacer, expulsarnos a todos?", afirma uno de los que aseguran que se mantendrán firmes en el 'no'. Desde el PSOE-A, no obstante, se ha sugerido que habrá consecuencias.

Está por ver, no obstante, que la presidenta andaluza, Susana Díaz, reacia a esta vía, ceda. No lo parece, desde luego, atendiendo a las declaraciones del diputado andaluz y portavoz de la gestora Mario Jiménez, que estos días ha insistido en la necesidad de respetar el mandato que salga del CF, y ha avisado al PSC de que no lo hace habrá que "evaluar" la relación" entre ambos partidos. "No es buen momento para romper con el PSC, es el único que puede tender puentes en Cataluña y una federación catalana del PSOE apenas alcanzaría el 5% de los votos. Estaríamos condenados a la marginalidad", afirma un dirigente provincial socialista.

La militancia quiere el Congreso extraordinario

La otra gran duda es que hará el depuesto Pedro Sánchez, que no asistirá al CF, si este acuerda la abstención. Algunos creen que su única opción sería entregar el acta de diputado, ya sea antes o después de la votación de investidura, en el caso de que se mantenga en el 'no'. Otros le aconsejan que se ausente de la votación, pero lo cierto es que nadie reconoce saber qué pasa por la cabeza del exsecretario general.

Entretanto, parece que la militancia socialista no está por la abstención. Todo lo contrario. Las bases siguen defendiendo el 'no', y así lo han podido constatar los dirigentes territoriales en las asambleas. Decenas de agrupaciones locales y comarcales han pedido en las últimas semanas celebrar primarias y un congreso extraordinario para elegir nuevo líder del partido. El alcalde de Jun, José Antonio Rodríguez, ya lleva recogidas para ello 90.000 firmas de las casi 94.000 necesarias según los estatutos, y cree que podrán llegar a 120.000, lo que supondría 2/3 del total de militantes socialistas.

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