Sólo se vive una vez

Basado en el cuento original de los hermanos Grimm
Te has dejado vencer alguna vez o has luchado hasta el final con uñas y dientes?

Un gigante caminaba por una carretera cuando salió a su paso un hombre desconocido. El gigante le preguntó quién era, y el desconocido le respondió que era La Muerte. El gigante comenzó a luchar con su oponente. La victoria fue para el gigante, que dejó a La Muerte maltrecha en el camino.

La Muerte pensó que si ella moría, todo se llenaría de hombres y llegaría un momento en el que no cabrían en el mundo.

Pero pasó un joven y curó sus heridas. La Muerte le preguntó si sabía quién era. El joven le dijo que no. «Soy La Muerte, pero como has sido amable conmigo, te mandaré unos mensajeros cuando llegue tu hora». Pasaron los días de vino y rosas y el joven cayó enfermo. Tuvo fiebre y dolores que le atormentaban día y noche. Pero resistió y pronto se recuperó totalmente.

Un día alguien le tocó el hombro, y al darse la vuelta vio que era La Muerte. El joven se enfadó porque había roto su palabra, no le había enviado ningún mensajero.

La Muerte le respondió que sí, pero que él no había sabido reconocerlos: eran la fiebre, los dolores y el malestar durante su enfermedad. La Muerte le dijo que la acompañase, que había llegado su hora, y el joven no tuvo más remedio que obedecer.

Todo lo que vive, en algún momento tiene que morir. La vida es una lucha interminable, todos lo sabemos. Ánimo y coge al toro por los cuernos.

Próximo viernes: 38/ El campesino y el diablo.

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