En un comunicado, Arco Iris ha explicado que las alegaciones inciden en "la peligrosidad de los materiales a depositar" y en "la inconveniencia de llevar a cabo un proyecto que carece de las mínimas garantías técnicas y financieras".

Asimismo, el colectivo ha hecho hincapié en que detrás de esta iniciativa, que ve "arriesgada", "no existe un mínimo respaldo": "Ni siquiera en lo referido a las personas que ponen rostro a Residuos del Noroeste".

A continuación, han subrayado que es la Xunta, por medio de la Consellería de Medio Ambiente, la "responsable directa" de una situación "presuntamente ilegal", la cual podría, a juicio del colectivo, "incluso rozar la prevaricación".

Por ello, insta a la conselleira Beatriz Mato a "dar todo tipo de explicaciones" acerca de "cuáles fueron los motivos de escoger este enclave aislado de un municipio aislado y con escasas comunicaciones", así como "si en esa decisión tuvo mucho que ver el interés en que las actividades de GRN no fueran sometidas a una excesiva presión social".

En este sentido, Arco Iris ha advertido al Gobierno gallego del "peligro" que supondría, en su opinión, convertir a la Comunidad gallega en "destino último del tráfico internacional de este tipo de basura", que ya ocurre, ha precisado, en países africanos como Ghana. Asimismo, ha alertado sobre "las responsabilidades políticas y penales" que, a su juicio, podría suponer "un ataque de semejante envergadura al medio ambiente de Galicia".

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