Manuel Saravia explica la propuesta del Ayuntamiento
Manuel Saravia explica la propuesta del Ayuntamiento EUROPA PRESS

El Ayuntamiento de Valladolid ha propuesto desarrollar el soterramiento de las líneas férreas a su paso por la capital en siete fases que podrían comenzar a articularse con el inicio de la venta de terrenos liberados en la operación.

Así lo han presentado este viernes el alcalde, Óscar Puente, y el concejal de Urbanismo, Manuel Saravia, quienes esperan que el resto de participantes de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad (SVAV) secunden estas propuestas para poder "desbloquear" la actual situación que sufre el proyecto.

En este sentido, el primero de los hitos se basa en el diseño y aprobación de una unidad de actuación que valga cerca de 400 millones de euros, la cual pueda desarrollarse, urbanizarse y venderse "sin necesidad de ninguna actuación ferroviaria y permita cubrir de forma gradual la deuda ya contraída.

En declaraciones recogidas por Europa Press, Puente ha subrayado que de esperar a la culminación del soterramiento, estos terrenos podrían alcanzar mayor valor de venta, pero al hacerlo de forma anticipada, se consiguen fondos para "desbloquear el proyecto" y comenzar el pago de la deuda, a fin de iniciar el soterramiento.

Así, en cuanto este suelo quedase libre de instalaciones como talleres, estación de autobuses o dependencias anejas a la estación ferroviaria, comenzarían las obras de urbanización y edificación correspondiente, sin necesidad de esperar a la construcción del túnel.

Precisamente, Óscar Puente ha explicado que en días pasados el 'pool' bancario ha enviado un burofax en el que exige el pago de 62,5 millones de euros, por lo que se ha felicitado de que el Ayuntamiento haya anulado la carta de conformidad o 'comfort letter' firmada por el anterior regidor, Francisco Javier León de la Riva, pues de lo contrario ahora "tendría que pagar" esa cantidad, con el consiguiente perjuicio a las arcas municipales.

En este sentido, ha sentenciado que aunque el Consistorio "no está libre de que vengan" las entidades bancarias a reclamar, sí lo está "de que agarren".

TRASLADO "URGENTE" DE LOS TALLERES

La segunda de las fases, que debe realizarse para poder acometer la primera, contempla el traslado "urgente" de los talleres de Renfe a sus nuevas instalaciones para dejar libre el terreno que ocupan los actuales.

En tercer lugar, se deberían realizar obras provisionales que, en lo posible, resulten compatibles con el soterramiento, como trabajos de permeabilidad en Pilarica, Circular y Labradores, así como actuaciones de mejora de los bordes en todo el recorrido, incluidas intervenciones en zonas junto a las vías, como un pequeño parque en los terrenos de la antigua nave de Aprendices en el barrio de las Delicias.

El cuarto hito sería la construcción de una nueva estación de autobuses en lo que ahora es el aparcamiento de la terminal ferroviaria y el espacio gastronómico Estación Gourmet. Con la liberación posterior del suelo, se podría proceder a la venta de estas parcelas para continuar con el pago de la deuda y la financiación del soterramiento.

La quinta fase implicaría la realización de las obras de Adif como el 'by pass' ferroviario o la estación de mercancías, mientras que en sexto lugar se completarían los traslados de Argales, se levantarían las vías de Ariza y se comercializarían ambas áreas.

Por último, se procedería a construir la nueva estación de viajeros y a soterrar las vías. Esto sería acorde al Plan Rogers y descartaría la opción de mantener la estación en superficie, por ser "inviable" desde el punto de vista técnico, tal como ha explicado Manuel Saravia, quien ha tachado de "inasumible" la cifra de 80 millones de euros que planteaba Adif para la nueva estación y ha defendido un presupuesto menor para su edificación.

Aunque tanto Puente como Saravia han evitado comprometer fechas para la ejecución del soterramiento y han abogado por completarlo "poco a poco" de una forma "viable y realista", sí han indicado que de poder comenzar ya con las fases previas, la construcción del túnel podría iniciarse en 2019, tras lo que habría un plazo de cuatro años para su culminación.

El edil de Urbanismo y primer teniente de alcalde ha defendido esta propuesta como "razonable y equitativa" entre los socios de la SVAV y, aunque ha admitido que se mantiene la financiación del proyecto con aprovechamientos urbanísticos, se "atenúa su impacto".

En cuanto al mantenimiento del Plan Rogers, Saravia lo ha defendido por una cuestión de "operatividad" y ha mostrado su confianza en conseguir el apoyo tanto del Pleno municipal como del resto de socios de Valladolid Alta Velocidad, si bien ha reconocido que hasta ahora el más reticente es Adif.

Manuel Saravia ha insistido en que es necesaria una "unidad de actuación" por parte de los distintos socios para poder ejecutar el proyecto y hacer frente a la deuda, mientras que Óscar Puente ha insistido en que se trata de una "meta alcanzable" y ha recordado que hasta ahora "es la única propuesta sobre la mesa" de la Sociedad.

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