La polémica que rodea a Donald Trump, se alimentó este miércoles con la acusación de cuatro mujeres. Dos de ellas denunciaron este miércoles al diario The New York Times que el candidato republicano a la Casa Blanca se sobrepasó con ellas en el pasado, una en un avión hace tres décadas y la última en 2005, en un ascensor.

La tercera es una mujer de Florida, que ha dicho que Trump la "toqueteó" en un concierto de Ray Charles en 2003. "De repente sentí un toqueteo, un pequeño empujón. Me doy la vuelta y ahí está Donald. El como que quita la mirada rápidamente. Yo rápidamente me doy la vuelta hacia Ray Charles, y me quedo aturdida", relató la mujer. "Fue bastante cerca del centro de mi trasero. Me sobresalté, salté", agregó.

La cuarta mujer es una periodista de la revista People Natasha Stoynoffque denunció que el candidato republicano abusó de ella en 2005 durante una entrevista que le hizo al magnate y a su esposa, Melania, entonces embarazada.

En diciembre de 2005, según el relato de Stoynoff publicado este lunes, la periodista, que normalmente estaba encargada de la cobertura de Trump, viajó a Palm Beach (Florida) para entrevistar a la pareja con motivo de su primer aniversario de boda. La cita fue en el hotel Mar-a-Lago (propiedad de Trump), donde empezaron con una sesión de fotografías mientras ellos le contaban "lo felices que habían sido durante su primer año de matrimonio".

Me giré, y en segundos, él me empujó contra la pared, y metió su lengua hasta mi garganta "Cuando nos tomamos un descanso para que la muy embarazada Melania subiera al piso de arriba y se cambiara de ropa para más fotos, Donald quiso mostrarme la mansión. Había una habitación 'tremenda', él dijo, que yo tenía que ver", explicó Stoynoff. "Entramos solos a la habitación, y Trump cerró la puerta (...) Me giré, y en segundos, él me empujó contra la pared, y metió su lengua hasta mi garganta", añadió la periodista, que dijo que Trump estaba "gordo" y que no pudo hacer nada para frenarle.

Al cabo de un minuto, narra Stoynoff, el mayordomo interrumpió para avisarles de que Melania estaba casi lista para seguir con la entrevista. Antes de que llegase Melania, sin embargo, Trump tuvo tiempo de seguir acosándola: "Tú sabes que vamos a tener una aventura, ¿verdad? (...) Vamos a tener una aventura, te lo digo", le espetó el magnate a Stoynoff.

En cuanto a las mujeres que hablaron con el NYT, una de ellas es Jessica Leeds, que ahora tiene 74 años. Leeds explicó al diario neoyorquino que el empresario, sentado en primera clase junto a ella en un vuelo a Nueva York, le tocó los pechos e intento meter su mano debajo de la falda sin que se hubieran conocido antes.

"Era como un pulpo", explicó la mujer, que cuanta que salió corriendo para sentarse en las últimas filas el resto del vuelo. "Fue una agresión, sus manos estaban por todas partes", contó Leeds al diario, que explica que la víctima no denunció los hechos al personal del avión porque "en esa época las mujeres de negocios a menudo tenían que soportar esos comportamientos de sus compañeros varones".

Leeds explica que empezó a contar esta historia como hace un año y medio, cuando Trump empezó a perfilarse como un probable candidato.

El segundo testimonio es el de la joven Rachel Crooks y se refiere a hechos supuestamente ocurridos en el ascensor de la Trump Tower de Manhattan en 2005. Crooks explicó al diario que se presentó al magnate al coincidir en el ascensor y dado que su empresa hacía negocios con él, y que la respuesta de Trump fue besarla en la boca.

"Me besó directamente en la boca", cuenta al diario la mujer, que explicó que no fue un accidente sino una violación, según relata el periódico. "Fue muy inapropiado (...) Estaba tan cabreada de que él pensara que yo era tan insignificante como para poder hacerme eso", dijo Crooks. Tras ese episodio, la joven volvió a su mesa y llamó a su hermana, Brianne Webb, en Ohio, para contarle lo que acababa de suceder.

Víctimas se concentran en la Trump Tower

Este segundo episodio habría ocurrido en 2005, el mismo año en el que se grabó el vídeo que ha causado un terremoto en la campaña del candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, en el que vierte expresiones groseras y lascivas sobre su relación con las mujeres y decía que podía "hacer con ellas lo que quisiera".

Ante estas acusaciones, la campaña del candidato republicano las tachó de "ficción": "Todo este artículo es ficción y para The New York Times, lanzar una difamación coordinada y completamente falsa contra Trump, es peligroso", apuntó en un comunicado Jason Miller, un portavoz de la campaña republicana.

También negó que hubiera asaltado sexualmente jamás a una mujer en su segundo debate presidencial con la aspirante demócrata Hillary Clinton, en Saint Louis, Misuri.

Justamente este jueves, medio centenar de víctimas de agresiones sexuales se concentraron frente a la Trump Tower (Torre Trump) de la Quinta Avenida en Manhattan para mostrar su rechazo al candidato republicano Trump por su actitud hacia las mujeres. Donald Trump no se encontraba allí, sino en un acto de campaña en Florida.