Mosquito
Los mosquitos han proliferado mucho este verano en las riberas del Manzanares a su paso por Madrid. GTRES

No pican, pero seguramente si abres demasiado la boca te comerás alguno sin quererlo. Son los mosquitos que invadieron el Madrid Río este verano y que tantas molestias están causando a los madrileños que intentan disfrutar de este parque junto al cauce del Manzanares.

La concentración de mosquitos en algunos puntos del Madrid Río ha llegado a ser tan grande en las últimas semanas que han formado pequeñas nubes, obligando a los usuarios a prácticamente tener que apartarlos con las manos para atravesar alguna de ellas.

Estas pequeñas nubes de mosquitos fueron especialmente molestas en septiembre y, aunque ahora está disminuyendo su número, sigue habiendo muchos mosquitos en las riberas del Manzanares.

"Creo que me he comido la mitad de los mosquitos de Madrid Río mientras corría", o "Esto antes no era así", son algunas de las quejas de los vecinos. Muchos las han trasladado a la red social Twitter:

La buena noticia es que esta plaga de mosquitos no es peligrosa para el ser humano, más allá de las molestias que provoca. "Se debe a las condiciones climatológicas tan raras que tenemos actualmente. Estamos en otoño, pero las temperaturas siguen siendo muy altas y el ciclo de reproducción de los mosquitos se alarga, pero no es un problema de salud pública", explica José María Ordóñez, presidente de la Sociedad Española de Sanidad Ambiental (SESA).

En cuanto llegue el frío estos mosquitos no tienen ninguna posibilidad de sobrevivir

Ordóñez asegura, además, que no es necesario aplicar ningún tipo de fumigación porque esos procesos tienen efectos secundarios para el medio ambiente. "No hay que aplicar ningún tratamiento porque las condiciones climatológicas están a punto de cambiar y en cuanto llegue el frío estos mosquitos no tienen ninguna posibilidad de sobrevivir", asegura.

"Fumigar tiene sus efectos secundarios. En este sentido, en España tenemos una política muy efectiva que, de hecho, ha servido de marco para la normativa europea. Se basa en el control integral de los vectores, realizando un diagnóstico de los factores que provocan las plagas y atacando primero esos factores para aplicar solo biocidas como último recurso", añade.

Aunque algunos madrileños han relacionado la plaga de mosquitos con la contaminación del agua del Manzanares a su paso por Madrid, Ordóñez asegura que no tiene ninguna relación: "Los mosquitos necesitan agua y las riberas de los ríos son lugares habituales para que proliferen, pero incluso los mosquitos quieren que los ríos tengan cierta calidad en sus aguas porque si estas están muy contaminadas tampoco proliferan, o lo hacen otras especies".

En ANECPLA, la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental, comparten ese punto de vista. "No se puede considerar una plaga porque estos mosquitos ni pican ni suponen un problema medioambiental. No tiene la relevancia suficiente como para tener esa consideración", aseguran fuentes de la asociación.

Desde el Ayuntamiento de Madrid aseguran que no han detectado un incremento "alarmante" en la cantidad de mosquitos. "Tenemos técnicos que realizan mediciones periódicas y no se han identificado niveles alarmantes de mosquitos", apuntan fuentes de la concejalía de Medio Ambiente.

"Las quejas de algunos vecinos pueden deberse a que las altas temperaturas han hecho que proliferen un poco más hacia el final del verano y principios de otoño", añaden.

En la concejalía explican, además, que están siguiendo muy de cerca la evolución de todo tipo de especies animales a raíz del proyecto de naturalización del Manzanares, que pretende recuperar el cauce natural del río: "Tenemos un acuerdo con el Museo de Ciencias Naturales para estudiar cómo evoluciona el río y la proliferación de especies. Se hacen mediciones periódicas y estamos todavía en fase de observación".

No son mosquitos: son quironómidos

José María Cámara, responsable de plagas de Madrid Salud, explica que estos insectos que han tomado el Manzanares no son mosquitos: "La gente les llama mosquitos porque se parecen, pero en realidad se trata de quironómidos, que técnicamente son una especie de moscas que no pican. Forman parte de la fauna natural del río Manzanares".

"No suponen un problema para la salud, pero son molestos porque forman enjambres, sobre todo al atardecer y cuando no hay viento. Puede haber quejas de los vecinos que viven cerca del río porque se les pueden meter en casa", asegura este experto.

Cámara asegura que los quironómidos "suelen ser más molestos en primavera, especialmente en los meses de mayo y junio", pero las condiciones climatológicas han hecho que sigan estando muy presentes en octubre. "Sigue haciendo mucho calor y esa es la razón principal. Cuando empiece a hacer frío desaparecerán".

Este experto en plagas sí entiende que la proliferación de estos quironómidos puede estar relacionada con el proyecto de naturalización del Manzanares, que ha provocado una notable reducción del nivel del agua a su paso por Madrid. "Siempre que se hacen obras o se remueve el fango pueden aparecer más insectos", dice.

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