El presidente del PP de Torremolinos (Málaga), Pedro Fernández Montes, ha criticado que la auditoria llevada correspondiente a los años 2011 a 2014, es "política" con el claro objetivo "de desprestigiar a mi persona y con ello quitarle mérito a lo conseguido durante mis 20 años de Alcaldía al frente del Partido Popular, pues saben que es a lo que se van a enfrentar en las municipales del 2019".

Fernández Montes ha recordado, asimismo a través de un comunicado, que el viernes 23 de septiembre presentó por registro las alegaciones a la auditoría.

Para Fernández Montes, "fue un arma política y electoralista del PSOE en las pasadas elecciones municipales y sigue siéndolo con constantes publicaciones en los medios de comunicación sobre posibles ilegalidades, amenazando con la Fiscalía, e, incluso, filtrando datos de la propia auditoría, destacando las declaraciones de que el PP había dejado una deuda superior a los 200 millones de euros".

En este punto, ha asegurado que su responsabilidad como alcalde en la rendición de cuentas "se ha limitado a firmar los voluminosos Estados de Cuentas elaborados por los funcionarios durante meses y firmados por la Intervención y la Tesorería del Ayuntamiento", que, ha añadido, "son los competentes y responsables". "Como no podía ser de otra manera, me limité a firmarlos como lo hacen la inmensa mayoría de alcaldes de España, por no decir todos", ha advertido.

Por otro lado, ha añadido que debía tener plena confianza en dichas cuentas, ya que desde 2003 en que Torremolinos superó los 50.000 habitantes la Cámara de Cuentas de Andalucía ha fiscalizado las cuentas, incluidas varias inspecciones in situ, siendo el último ejercicio fiscalizado 2012. En este sentido, ha señalado que durante ese tiempo "sólo ha señalado reparos administrativos o contables carentes de alcance alguno, que después fueron subsanados".

También ha agregado en el comunicado, que "sin excepción, todos los pagos que he firmado han sido previamente controlados, fiscalizados y firmados por el interventor y el tesorero, sin que jamás cualquiera de ellos tuviera el más mínimo reparo".

Ha reconocido, no obstante, que ha habido errores o irregularidades a la hora de contabilizar, ya sean en el remanente líquido de tesorería; el cálculo de desviaciones de financiación; el ahorro neto y su aplicación; la regla de gasto; la capacidad de endeudamiento; los pasivos contingentes; el inventario de bienes; los derechos pendientes de cobro y los derechos reconocidos netos o "cualesquiera otras similares cuestiones de contabilización, que no hay que ser muy entendido para saber que no competen a un alcalde", advirtiendo, además, de que "no he acusado a nadie sino que me he limitado a decir quienes son los competentes y responsables".

De igual modo, Fernández Montes ha considerado que "muchas de las disfunciones denunciadas por la auditora no son acertadas", según sus abogados y asesores, "lo cual en parte cuestiona la solvencia técnica de dicha auditora".

En todo caso, ha precisado, "cualquier error cometido por acción u omisión de los funcionaros en el desempeño de sus funciones y atribuciones, sin que me hubieran sido advertidos, es totalmente ajeno a mi responsabilidad".

Por otro lado, ha considerado que "es digno de señalar como la auditora, en determinados asuntos, dice no poder informarlos porque no se le ha facilitado documentación para sembrar la duda", precisando, al respecto, que "dicha documentación la tiene el equipo de gobierno del PSOE. ¿Omisión involuntaria por ambas partes? Cuando menos resulta inaudito", se ha preguntado.

200 MILLONES

En relación con los 200 millones de deuda que, según el PSOE, ha dejado el PP, ha asegurado que "estarían más que justificados con la creación de un patrimonio inmobiliario valorado por los técnicos municipales en 575 millones de euros e inversiones en infraestructuras por valor de 310 millones de euros, de lo que resulta una media de creación de patrimonio de 29 millones cada año, y de obras otra media de 15 millones anuales, todo ello con una terrible bajada de ingresos entre 2008 y 2013".

No obstante, ha señalado que "podrían ser 200 millones, pero no lo son", señalando, además, que "la deuda será algo superior al presupuesto de un año, cuando la deuda que recibimos en 1995 era superior a los presupuestos de cuatro años, sin que en siete años el PSOE hubiera hecho una sola obra medianamente importante".

Por todo ello, ha añadido que "a la hora de cuantificar la deuda dejada por el PP, ésta deberá ser al 13 de junio de 2015; deberá estar firmada y certificada por el interventor y el tesorero, y acompañada de los correspondientes justificantes tanto impresos como informáticos".

"En ningún caso reconoceré como deuda generada por el PP, los 44.290.945 euros correspondientes a las deudas con el Ayuntamiento de Málaga y con FCC por 17.216.738 euros y 27.074.207, respectivamente, ya que fueron generadas por el PSOE cuando gobernó de 1988 a 1995".

Sobre la deuda con el Ayuntamiento de Málaga, ha señalado que "debe quedar bien claro que es una deuda atribuible al PSOE" y en relación con FCC ha incidido en que "es doblemente atribuida" a los socialistas.

"En todo caso, habida cuenta de la transformación que fuimos capaces de llevar a cabo, dotando a Torremolinos con los mejores equipamientos e infraestructuras de cualquier municipio de la Costa del Sol, se puede decir que ha sido una brillante gestión política, económica y social por parte del Partido Popular durante sus 20 años de gobiernos municipales", ha concluido Fernández Montes.

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