El Big Bell Test (El Gran Test de Bell), coordinado por el Instituto de Ciencias Fotónicas (ICFO) y en el que participa la Universidad de Sevilla (US), es un proyecto mundial que pretende llevar a cabo una serie de experimentos de física cuántica de forma simultánea el 30 de noviembre en diferentes laboratorios de todo el mundo. Estos experimentos requieren de una gran participación de personas, que contribuirán a la iniciativa comportándose de la manera lo más aleatoria posible.

El profesor de Física Aplicada de la Hispalense Adán Cabello participa en este proyecto que tiene como objetivo utilizar la aleatoriedad humana para controlar experimentos que pondrán a prueba las leyes de la física cuántica.

La iniciativa surgió a raíz de las contribuciones hechas por el ICFO a los experimentos de Bell realizados en el 2015, experimentos que supusieron una atención y dedicación extraordinaria a la naturaleza de la aleatoriedad y su papel en experimentos de física. El ICFO contribuyó a estos experimentos aportando un generador físico de números aleatorios que produce números aleatorios muy puros y a una velocidad muy rápida. Estos experimentos fueron los que inspiraron la idea de realizar un experimento a gran escala controlado por seres humanos y utilizando las tecnologías de Internet de que se dispone hoy en día.

Nueve experimentos se llevarán a cabo de forma simultánea el próximo 30 de noviembre por las siguientes instituciones científicas: CQC2T-Universidad de Griffith y EQUS-University of Queensland (Brisbane, Australia); CEFOP/Departamento de Ingeniería Eléctrica de la Universidad de Concepción (Concepción-Chile), nodo que incluye al Departamento de Ingeniería Eléctrica -Universidad de Linköping, la Universidad de Sevilla y el Dipartimento di Fisica-Sapienza Università di Roma, CAS-Universidad de Ciencia y Tecnología de China (Hefei-China); el ICFO (Barcelona); IQOQI/OEAW (Viena-Austria); Universidad LMU-Ludwig-Maximilian (Munich); CMLP-Université Nice/CNRS (Niza-Francia) y QUDEV-ETH Zurich (Zurich). Los experimentos pondrán a prueba, entre otras muchas cosas, las propiedades de las partículas entrelazadas.

Carlos Abellán, estudiante de doctorado en el ICFO e instigador del proyecto, además de ser el diseñador de la plataforma que redirigirá los datos a cada laboratorio, considera que "lo más fascinante del Big Bell Test es que las personas y los científicos juegan un papel de igual importancia para el éxito del experimento. Es una oportunidad única para acercar la investigación de frontera en física cuántica a la gente".

El proyecto necesita la contribución de al menos 30.000 personas el 30 de noviembre para que se considere un éxito. Durante ese día, se les pedirá a los participantes en todo el mundo que contribuyan a través de un videojuego, creado específicamente para este proyecto, que se puede encontrar en el sitio web http://www.thebigbelltest.org (The Big Bell Quest).

Todo aquel que se una a la iniciativa se enfrenta al reto de crear una secuencia de 0s y 1s los más impredecibles o aleatorios posible. Estos bits se enviarán en tiempo real a los experimentos de física cuántica en todo el mundo, donde van a determinar las 'preguntas' (es decir, las mediciones realizadas) de los objetos cuánticos, que incluyen átomos, fotones, y superconductores.

El objetivo principal de The Big Bell Test es demostrar, por primera vez, que las decisiones humanas pueden contribuir a la ciencia fundamental, y, al mismo tiempo, llevar a cabo una serie de experimentos nunca antes realizados.

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