Comedor escolar
Comedor de un centro escolar público de la Comunidad de Madrid. EUROPA PRESS

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, decidió nada más tomar posesión de su cargo en julio del año pasado destinar una partida de cuatro millones de euros para garantizar que los niños de familias vulnerables pudiesen alimentarse adecuadamente durante el periodo no lectivo de verano. El objetivo era combatir la malnutrición infantil y que ningún niño se quedara sin comer en vacaciones porque hubiese acabado el curso escolar. Sin embargo, aquella medida social no tuvo la respuesta esperada: acudieron solo 640 niños de los 5.500 previstos.

La Comunidad ha invertido en el periodo estival 250.000 euros en dar de comer a menores vulnerables, lo que supone un coste de unos 140,5 euros por niño La reticencia de algunos ayuntamientos, que tenían su propio programa alternativo, a participar en la iniciativa abriendo sus centros frenó un tanto las expectivas del Gobierno regional. Fue el caso, por ejemplo, del Ayuntamiento de Madrid, ya encabezado por Manuela Carmena (Ahora Madrid), que este año sí se ha sumado a la iniciativa. "Tenemos que ver el futuro de este programa", reconoció entonces el consejero de Educación, Rafael Van Grieken, que creyó necesario hacer un resideño plan implicando a un mayor número de administraciones locales.

Los resultados de aquella reflexión han sido positivos, tal y como arrojan las cifras del balance que maneja la Consejería de Educación a las que ha tenido acceso 20minutos. El pasado verano, entre finales de junio y principios de septiembre, 1.779 alumnos madrileños con pocos recursos económicos fueron atendidos en los comedores escolares de verano, lo que representa un aumento del 178% respecto al mismo periodo de 2015.

En total, la Comunidad de Madrid ha invertido en el periodo estival 250.000 euros en dar de comer a menores necesitados de más de una treintena de municipios, lo que supone un coste de unos 140,5 euros por niño. El presupuesto para este programa de comedores en los periodos no lectivo de verano, Semana Santa y Navidades es dos millones de euros, pudiendo aumentarse si fuese necesario atender a un mayor número de niños.

Alcalá y Móstoles, municipios con más beneficiarios

Por municipios, casi el 60% de los beneficiarios del programa se han concentrado en cuatro núcleos urbanos: Alcalá de Henares (524), Madrid (300), Móstoles (123) y Colmenar Viejo (107). Destacan igualmente el número de atendidos en Navalcarnero (80), Torrejón de Ardoz (67), Parla (62), Fuenlabrada (62) o San Martín de Valdeiglesias (60).

"Con esta iniciativa de la Comunidad de Madrid y las corporaciones locales —titulares de los colegios públicos—, el objetivo es que los niños puedan disfrutar del servicio de comedor y las actividades extraescolares organizadas por los ayuntamientos en los centros educativos en periodos no lectivos", señalan desde la Consejería de Educación, que destacan que "se han atendido todas las solicitudes que cumplían los requisitos".

Los beneficarios de este programa son menores escolarizados de hasta 12 años de familias receptoras de la Renta Mínima de Inserción, en situación socioeconómica desfavorable, en situación de acogimiento familiar o víctimas del terrorismo y beneficiarios de precios reducidos de comedor durante el curso escolar. 

3.287 beneficiarios en un año

Desde su puesta en marcha en el verano de 2015, el programa regional ha atendido a 3.287 menores (1.779 alumnos durante este pasado verano, 640 en el verano de 2015, 462 niños en la Navidad de 2015 y 406 menores durante la Semana Santa de 2016) con un gasto de 415.000 euros. Para este curso 2016/2017, además, la Comunidad ha aumentando un 18,5% la dotación de las ayudas de comedor al pasar de 27 a 32 millones de euros. De esta decisión, se beneficiarán 85.000 alumnos madrileños.

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