Edificio de viviendas
Fachada de un edificio de pisos de reciente construcción. ARCHIVO

Las tasaciones llevadas a cabo durante el primer semestre del año crecieron un 20% respecto al mismo periodo del año anterior, hasta alcanzar las 487.716 por un importe de 160.010 millones de euros, cifra que supone un 14% más que en el primer semestre de 2015, según datos de la Asociación Española de Análisis de Valor (AEV), que aglutina en torno al 90% de las tasaciones del sector.

El 56% de las valoraciones realizadas durante los primeros seis meses del año ha tenido como finalidad la garantía de potenciales préstamos hipotecarios (271.344 en número y 83.749 millones de euros en importe de los bienes valorados), lo que supone un crecimiento anual del 19% tanto en número como en valor.

Los datos muestran que sigue el ciclo expansivo del sector inmobiliarioLas tasaciones para edificios crecieron un 97% y las de edificios en construcción o rehabilitación repuntaron un 110%, con incrementos de los importes de las valoraciones del 61% y del 50%, respectivamente. Asimismo, los datos del primer semestre muestran también una subida del 5% de las tasaciones de edificios terminados, tras la caída experimentada en el primer trimestre.

En palabras del secretario de la AEV, José Manuel Gómez de Miguel, los datos sobre las tasaciones del primer semestre de 2016 muestran que sigue el "ciclo expansivo" del sector inmobiliario, aunque afirma que será necesario un análisis más profundo de los datos para evaluar si se está produciendo ya una ralentización dentro del ciclo. "Los datos también indican que las actualizaciones del valor de las garantías e inmuebles de las entidades de crédito están contribuyendo, junto a otros elementos, a la mejor gestión de los riesgos de su cartera", subraya Gómez de Miguel.

En cuanto a las tasaciones de edificios destinados a segunda residencia, aunque representan un pequeño porcentaje del total, experimentaron en el primer semestre un repunte del 229% respecto a años anteriores, como consecuencia de la tendencia de los últimos meses en el que el aumento de tasaciones estaba centrado en grandes urbes y en zonas costeras, donde se concentran la mayor parte de las segundas residencias.