FELIPE GONZÁLEZ
El expresidente del Gobierno español Felipe González en Santiago de Chile. Elvis González / EFE

El expresidente del Gobierno Felipe González ha revelado este miércoles que el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, le dijo en julio que los socialistas se abstendrían en la segunda votación de la investidura de Mariano Rajoy para no impedir la formación de Gobierno. Así ha justificado su firma en un artículo en el que él mismo pedía publicamente a su partido que "aceptara el diálogo con el PP" aun sin formar coalición.

"Y claro, me siento frustrado, como si me hubieran engañado. No tenía ninguna necesidad", ha afirmado González en el extracto de una entrevista en la Cadena SER.

Estas declaraciones tuvieron lugar horas antes de la dimisión de 17 de los 35 miembros actuales de la Ejecutiva del PSOE con el fin de forzar el cese de Sánchez, golpe al que el secretario general socialista ha resistido citando a los estatutos del partido, tras lo que convocará un Congreso extraordinario.

González ha asegurado que, en aquella conversación de julio, Sánchez le comentó que en la primera votación el PSOE votaría en contra de Rajoy pero no en la segunda para evitar el bloqueo.

El secretario general también le trasladó a González que no tenía intención de formar un gobierno alternativo, como pretende hacer ahora tendiendo la mano a Podemos y Ciudadanos.

Yo no coincido con Sánchez en satanizar al PP El expresidente cree que Sánchez tendría que dimitir en caso de que el partido fijara una postura sobre la investidura y él no la acata. "En la cultura del partido, si el Comité Federal fija una posición, la que sea, abstención, no abstención, voto en contra o medio pensionista, esa posición mayoritaria la asume todo el mundo y si el secretario general no la quiere asumir, obviamente tiene que dimitir", ha sostenido González.

También ha indicado, en una reflexión sobre los malos resultados electorales del PSOE, que "alguno tendría que dimitir después de ir de derrota en derrota".

"Yo no coincido con Sánchez en satanizar al PP", ha dicho González, aunque le reconoce a mariano Rajoy ser "el inmovilismo personificado" y tener ocho millones de votos. Por tanto, ha pedido que se le deje gobernar y ha defendido la abstención del PSOE "ahora con más fuerza".

En cuanto al futuro de su partido, González cree que "la principal responsabilidad en la conducción de la estrategia la tiene el secretario general (Pedro Sánchez) y no sé cual es la estrategia que quiere seguir, más allá que el bucle acutal, no sé a donde nos lleva", ha declarado. El expresidente le ha afeado a su secretaroi general actual que no tenga el suficiente diálogo con los barones regionales o exdirigentes como él.

Preguntado por un posible gobierno de coalición en el que estuviera el PSOE, como alternativa al Partido Popular, el expresidente se ha mostrado desfavorable a contar con "componentes que no creen que España sea un espacio común y ponen en cuestión los derechos y las libertades de todos los españoles. Eso no es un proyecto de país, es un proyecto de reinos de taifa, que no representa al PSOE".

Unos minutos después de finalizada la entrevista, el PSOE difundía un comunicado en el que asegura que "la posición del PSOE" la marca el Comité Federal, defiende que el secretario general "mantiene conversaciones habituales con dirigentes y exdirigentes socialistas" e insiste en su propuesta de favorecer el sábado "un debate en profundidad y que todos los militantes decidan sobre el liderazgo y la línea política de los socialistas ante este nuevo tiempo".

"Asumir responsabilidades"

Horas después, ya una vez conocidas las dimisiones en la Ejecutiva socialista, González dijo que mantiene sus declaraciones y recalcó que "todos los líderes políticos tienen que asumir la responsabilidad de sus propios actos".

Todos los lideres políticos tienen que asumir la responsabilidad de sus propios actosGonzález realizó unas escuetas declaraciones después de participar en un seminario en Santiago de Chile junto al expresidente chileno Sebastián Piñera. El expresidente del Gobierno no quiso referirse de forma explícita a la dimisión de casi la mitad de los miembros de la comisión ejecutiva del PSOE para forzar la caída de Pedro Sánchez.

"¿Han visto mis declaraciones? Pues reitero mis declaraciones", señaló González.

Al ser preguntado en Chile por el futuro político de Pedro Sánchez, el expresidente del Ejecutivo español aseguró que desconoce lo que sucederá.

"Todavía, aunque algunos lo piensan, yo no me creo Dios", dijo González, quien agregó: "Todos los lideres políticos tienen que asumir la responsabilidad de sus propios actos".

La intervención de González en el seminario se centró en el liderazgo en tiempos de crisis, aunque pasó de refilón por la delicada situación política española e ironizó con la avalancha de reacciones que generó su entrevista radiofónica.

"Son días confusos por el lío que tengo por Madrid por aquello de hablar, que uno debe respetar la condición de jarrón chino grande en departamento pequeño, que es callarse", apuntó.

González explicó que el espacio de diálogo en España ha sufrido un fuerte retroceso, como deja en evidencia la "crisis" política actual.

"Vamos por la segunda elección, amenazados de la tercera, en un año. Parece ridículo", sostuvo González, quien recordó que hace algunas semanas propuso que ninguno de los cabezas de lista que se presentaron a los comicios del pasado 26 de junio repita en caso de celebrarse una tercera contienda electoral.

"Yo les he dicho a los protagonistas: 'oigan, si hay terceras elecciones, no serán ustedes los que vuelvan a presentarse. No le van a poder decir a los ciudadanos al cabo de un año que vuelvan a votar porque se han vuelto a equivocar. Se estará equivocando usted, que no es capaz de administrar mi voluntad a través del diálogo para componer lo que es su obligación: un Gobierno'", sostuvo.