Rajoy, Alonso y Feijóo
El líder del PP, Mariano Rajoy (d) saluda al presidente del PP vasco, Alfonso Alonso (c), y al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoó (i). EFE/J.P.GANDUL

Las elecciones del 25-S, celebradas en pleno bloqueo nacional para la formación de Gobierno, han supuesto un empujón moral para el PP y el PNV; especialmente para el primero. El partido de Mariano Rajoy ha salido muy reforzado y los nacionalistas han consolidado su mandato moderado.

Si bien los resultados nacionales y autonómicos no son comparables, la irrupción de nuevos partidos en la última legislatura ha influido en los comportamientos electorales. La entrada de Podemos, por ejemplo, ha dejado tocado al PSOE en ambas comunidades y a EH Bildu en Euskadi. Así ha evolucionado el voto en Galicia y Euskadi desde 2012.

PARTIDO POPULAR

Galicia: 41 escaños, 676.676 votos (47,53%).

Alberto Núñez Feijóo ha sumado su tercera mayoría absoluta, hoy la única a nivel autonómico. Es la excepción. Aunque repiten en diputados, los populares suben en votos respecto a 2012 (+15.385) y también respecto a las dos convocatorias generales de 2015 (+67.053) y 2016 (+32.849), en las que acusaron -más en la primera, ya que en la segunda se recuperaron- el desgaste del Ejecutivo y dieron alas tanto al PSdeG como a En Marea. Hay quien ve desde hace tiempo en Feijóo un relevo para Rajoy. Galicia sigue siendo, hoy más que nunca, territorio del PP.

Feijóo ha ganado en las cuatro provincias, aunque Ourense y Pontevedra han sido los lugares estrella. En la primera, con la ayuda inestimable del barón Manuel Baltar, ha logrado un escaño más (9), un 53,11% de votos y casi cuatro puntos más que hace cuatro años. En la segunda, ha sido el más votado en 60 de los 62 municipios. En A Coruña ha sumado 13.056 votos más y solo ha perdido representación en Lugo, con un escaño menos. "Galicia puede ser una solución para España", se ha apresurado a asegurar el presidente autonómico. En Génova asienten.

Euskadi: 9 escaños, 107.357 votos (10,16%).

Los populares han pasado de ser cuarta a quinta fuerza, pierden uno de sus 10 escaños y 23.227 votos. Alfonso Alonso no ha logrado mantener tampoco la ligera subida obtenida en las generales de 2015 y 2016. Y aunque ha dicho que su resultado es "un punto de arranque" de una alternativa constitucionalista, en estos momentos la mayoría en la Cámara autonómica proclive al derecho de decidir es más que amplia con PNV, EH Bildu y Podemos.

La mayor caída del PP se ha producido en Bizkaia, 2,11 puntos y 15.826 votos menos. En Álava, por el contrario, recupera la segunda posición en detrimento de EH Bildu a pesar de haber perdido 1.562 votos. Alonso y Maroto, exalcaldes de Vitoria, se han hecho fuertes en la provincia y en la capital, en la que, aunque prácticamente repiten resultado, ya son segundos (21,09%) a poca distancia del PNV (25,01%) por las caídas de PSE y Bildu.

PSOE

Galicia: 14 escaños, 254.552 votos (17,88%).

Los socialistas de Xoaquín Fernández Leiceaga han tocado fondo (su suelo era del 19,6% en 1981 y de 15 escaños en 1997) y han obtenido su peor resultado de la historia democrática. Han perdido 43.032 votos desde 2012 (caen en todas las provincias y en ninguna llegan al 20%) y cuatro escaños; solo han logrado mantener los mismos diputados en A Coruña (5), aunque son terceros. En las generales cosecharon mejores cifras, llegando a los 350.220 (2015) y los 345.253 (2016) votos, aunque En Marea les pasó en la primera y les igualó en la segunda.

Que la coalición haya empatado con ellos en escaños y les haya superado en 16.866 votos (19,07%) este 25-S ha sido un duro golpe. Las elecciones del 26-J, pese a que no son comparables, dieron una pista: 90.701 votos socialistas se han quedado por el camino. Aunque en Ourense el PSdG aún es segundo, ha reducido a la mitad sus escaños y en seis puntos sus apoyos. En Lugo, también segundo, pierde 3,7 puntos. La ciudad de Vigo es un caso particular: el PSOE de Abel Caballero gobierna con mayoría absoluta (obtuvo 73.074 votos en las municipales), aunque desde 2015 el partido no ha hecho más que perder votos. El domingo cosechó solo 33.495.   

Euskadi: 9 escaños, 126.139 votos (11,94%).

La concurrencia de Elkarrekin Podemos por primera vez en unas autonómicas vascas ha perjudicado especialmente a los socialistas, que se han dejado 86.670 votos y 7,2 puntos desde 2012. Para la candidata a lehendakari Idoia Mendia, la participación (60,16%) también habría tenido que ver. El partido pegó un bajón considerable en votos en las generales de 2015 (13,25%), y aunque este año les fue algo mejor (14,24%), ahora "no ha obtenido buenos resultados, pero nada que no adelantaran ya las encuestas", explica a 20minutos María Ramos, editora de Politikon.

El PSE-EE ha registrado su peor resultado en votos en unas autonómicas vascas desde la restauración de la democracia (en 1980 tuvo 130.221 votos). Ha perdido 3 diputados por Álava, 2 por Bizkaia y 2 por Gipuzkoa; también ha cedido algunos de sus feudos tradicionales, como Irun y Eibar. El mayor retroceso se ha dado en Álava, donde ha perdido 10.857 votos y han pasado de rozar el 20% de respaldo en 2012 a estar en el 13%.

PODEMOS

Galicia: 14 escaños, 271.418 votos (19,07%).

En Marea, coalición en la que ha concurrido la formación morada, ha superado al PSdeG en apoyos, aunque hayan empatado en escaños. Para María Ramos, y a pesar de que el aval a esta alternativa de izquierdas se haya desinflado respecto a las generales (-139.280 respecto a 2015 y -72.725 respecto a 2016), "dentro de lo que cabe, ha obtenido lo que se esperaba". Se han convertido en la segunda fuerza en la región y han superado con creces los 9 diputados (13,91%) que en 2012 obtuvo AGE (Alternativa Galega de Esquerda, suma e EU y ANOVA, hoy en En Marea); ha ganado en esta ocasión, de hecho, el escaño extra de A Coruña, el 25.  

En Marea ha logrado situarse como segunda fuerza en las circunscripciones de A Coruña y Pontevedra (donde ha superado el PSdeG) y también en las ciudades atlánticas de A Coruña, Santiago, Ferrol, Pontevedra y Vigo, ciudad en la que ha superado en votos al PSdeG. De hecho, el partido instrumental fue la fuerza más votada en las generales de diciembre, no así en junio, cuando el PP recuperó la hegemonía en la ciudad más poblada de Galicia. "El PSOE no nos puede ver como una fuerza subalterna", ha dicho Pablo Iglesias.

Euskadi: 11 escaños, 156.671 votos (14,83%).

La entrada de Podemos en la contienda electoral vasca ha sido una revolución, aunque este 25-S ha resultado ser un mazazo para la formación. Ramos lo califica de "gran retroceso" respecto a "las expectativas" generadas en las dos últimas citas generales. En 2015, Podemos logró 317.674 votos (25,98%) y se colocó sorpresivamente como primera fuerza en Euskadi; en 2016 les fue aún mejor y alcanzaron los 333.730 y un 29,05%, con un margen sobre el PNV de 4,14 puntos y de 15,75 en el caso de EH Bildu, al que le comieron el terreno además de al PSE-EE.

Un ejemplo del bajón de Podemos este 25-S se ve muy bien en Gipuzkoa: en las últimas dos citas con las urnas quedó primero (con 104.566 votos el pasado 26-J), pero ahora ha sido relegado a la tercera posición con 48.338 (14,20%). En Álava ha sido el cuarto partido más votado (16,23%) y en Bizkaia el tercero (14,84%). En Euskadi, de forma especial, los resultados en comicios autonómicos y generales no suelen coincidir. Elkarrekin Podemos es hoy tercera fuerza: no ha podido con EH Bildu y el PNV, que ha visto avalada su gestión por el electorado, aunque sí han contribuido a ampliar una mayoría favorable al derecho a decidir en la Cámara regional.

CIUDADANOS

Galicia: 0 escaños, 48.103 votos (3,38%).

Los del partido naranja no han conseguido colarse en el Parlamento gallego, en el que el espacio político de centro no tiene representación desde la disolución de la UCD, que consiguió en 1981 un total de 24 escaños en la primera legislatura. De ellos, buena parte acabaron en el PP (antes Alianza Popular) en 1985. La caída ha sido impactante respecto a las generales, tanto de 2015 (lograron 148.852 votos) como de 2016 (133.938).

Euskadi: 0 escaños, 21.362 votos (2,02%).

Ciudadanos no ha logrado convertirse en el recambio de UPyD y se ha quedado sin representación, calculan ellos mismos, por unos 500 votos; su aspiración pasaba por lograr al menos un escaño por Álava. En las generales, el partido obtuvo unos resultados discretos: 50.268 votos (4,11%) en 2015 y 40.326 (3,51%) en 2016.

Para María Ramos, el partido "ha estado desaparecido" porque "juega en terreno poco favorable". Asimismo, cree que en las comunidades históricas como Galicia o País Vasco "está activado el 'clivaje' nacional" y, por tanto, el programa de Ciudadanos "no acaba de cuajar". A ello habría que añadirle, apunta, la penalización del sistema electoral.