Un capitán de la Guardia Civil de 63 años está siendo juzgado por abusos a una niña desde los 7 hasta los 13 años. La menor era hija de su ex pareja, quien la dejaba a su cuidado.

Los hechos fueron denunciados por la madre en 2000. El fiscal pide para él 10 años de cárcel, que no se acerque a la víctima durante 20 y que pague 12.000 euros. El acusado dijo ayer que todo era mentira, y que la madre lo chantajeaba por no darle 60.000 euros para un piso.

 "Me negué y me dijo que me iba a buscar las vueltas", afirmó el acusado, para quien su defensa pide la libre absolución al entender que no existe ninguna prueba en su contra. La acusación particular, ejercida por la asociación de ayuda a las víctimas de agresiones sexuales Cavas, reclama 12 años de cárcel y una indemnización, ya que sostiene que tendrá daños y perjuicios para el resto de su vida.

 Según explica el fiscal en su calificación de hechos, el acusado, de 63 años en la actualidad, mantuvo una relación sentimental con una mujer desde 1986, y por este motivo conocía a la hija de ella, nacida dos años después. El ministerio público sostiene que desde que la niña tenía siete años y hasta que cumplió los 13, el acusado se aprovechó de "determinadas situaciones" en las que la mujer la dejaba a su cuidado para mantener relaciones sexuales con ella, tanto en el coche, como en el domicilio o en un hostal.  

Todo ello, condicionó el desarrollo y formación de la menor, a la que causó dejasustes en su personalidad. La mujer denunció los hechos el 7 de noviembre de 2000, una vez tuvo el informe de los servicios sociales en el que se reflejaba la posibilidad de los abusos, según indicó la madre. El fiscal, que considera que los hechos son constitutivos de un delito continuado de agresión sexual, pide también que se prohiba al acusado aproximarse o comunicarse con la menor durante 20 años.

El acusado utilizó su derecho a pronunciar la última palabra en la sala para asegurar que toda la acusaciónes "mentira" ya que aseguró que la madre, con la que había mantenido una relación, "sólo quería dinero para la entrada de un piso y me negué, por lo que dijo que me iba a buscar las vueltas".