Unos dicen que el sector de la construcción está en crisis; otros, como Rodrigo Rato, ex presidente del Fondo Monetario Internacional, creen que el boom inmobiliario se producirá el año que viene. Sin embargo, en Euskadi seguimos con los precios de las viviendas más caros de España. Y eso que el precio de los pisos de segunda mano es ahora un 3,2% más barato que el año pasado por estas fechas.

Según datos del Índice Inmobiliario Fotocasa, sobre el tercer trimestre del año, el precio medio por vivienda en nuestra comunidad alcanza los 4.252 euros por metro cuadrado, manteniéndose a la cabeza de la lista, y superando un 47% el precio medio nacional. Nos siguen los catalanes, con 3.818 euros por metro cuadrado, los madrileños (3.802 euros), los navarros (3.286 euros) y los aragoneses (2.993 euros).

En el lado contrario, los pisos más baratos se encuentran en Extremadura, donde el metro cuadrado cuesta de media unos 1.805 euros. Quizá sea un buen momento para invertir en pisos allí ya que, además, es en esta comunidad donde más se ha incrementado el precio respecto a 2006, con una subida del 24%.

Tras los extremeños, son los murcianos (2.082 1/m2) y los canarios (2.123 1/m2) quienes tienen más barata la vivienda.

Sube en Guipúzcoa

Guipúzcoa es el único territorio vasco en el que la vivienda ha subido respecto al año pasado. En concreto, un 3,3%. De hecho, es también la provincia más cara de todo el Estado en vivienda usada, con 4.493 1/m2, frente a los 4.257 de Vizcaya y los 3.642 de Álava. Asimismo, San Sebastián es también la capital de provincia más cara (5.3171/m2).

A la calle por una vivienda digna

Los jóvenes vascos siguen dispuestoa a movilizarse lo que haga falta para reclamar el derecho de todos a una vivienda digna.

Por eso, la plataforma del mismo nombre ha convocado una manifestación para el próximo sábado en Bilbao, con la intención de pedir «medidas efectivas que solucionen el problema de la vivienda».

La marcha partirá a las 19.00 horas desde el Ayuntamiento. Los miembros de este colectivo pretenden, además, mostrar la «desconfianza» que sienten ante las distintas propuestas de los partidos políticos. En cuanto a las ayudas al alquiler promovidas por el Ministerio de Vivienda, por ejemplo, replican que «provocará el efecto contrario al esperado».