Los universitarios de la Comunitat donan cada vez menos sangre, y las reservas de la Conselleria de Sanidad están, tras las vacaciones de verano, bajo mínimos.En la provincia de Valencia, donde ayer comenzó la campaña de donación en los campus, el curso pasado se cerró con casi un 4% menos de donaciones que el 2005-2006, hasta alcanzar las 7.794 bolsas de sangre. De ellas, sólo 2.005 corresponden a nuevos donantes (los que empiezan la carrera), frente a los casi 3.000 del ejercicio anterior.

Alicante siempre tiene una necesidad alta de sangre

El motivo de este descenso no está claro, pero desde el Centro deTransfusión apuntan a que pueden influir los puentes, las vacaciones prolongadas... La situación en Alicante, siempre según indican las mismas fuentes, es similar a la del curso pasado, aunque allí los datos no están cerrados todavía. «Alicante siempre tiene una necesidad alta de sangre, la piden mucho en los hospitales», explican.

La franja de edad de 18 a 27 años es la segunda más importante entre los donantes, y los hombres representan el 55% del total, frente al 45% que suponen ellas. El centro más solidario del curso pasado fue la Universitat de València, donde incluso hubo 136 donaciones más que el anterior. En cambio, en las universidades privadas, el descenso fue del 17%, hasta los 1.434 casos, y hubo casi 300 donantes nuevos menos.

El Centro de Transfusión de la Comunitat estudia dar un helado o incluso una entrada de cine para potenciar la donación de sangre, mediante acuerdos con empresas. Sanidad se ha fijado como objetivo para este curso superar la cifra del pasado.

Se necesitan 700 donantes al día

Las operaciones precisan más cantidad de sangre


La Comunitat necesita que 700 personas donen sangre cada día para cubrir las necesidades de los hospitales. La estimación es del director del Centro de Transfusión autonómico, Roberto Roig, que señala al difícil equilibrio entre la necesidad diaria y la imposibilidad de guardar mucho tiempo las reservas, ya que caducan. Para el puente de la semana que viene estarán alerta, dado que los accidentes de tráfico elevarán la demanda de sangre. «Indudablemente los vamos a tener, aunque las operaciones precisan más cantidad», concluye.