El Patronato de la Alhambra y Generalife abre hoy las puertas del interior de la Torre de la Vela, considerado como uno de los símbolos más destacados del monumento y de la propia ciudad de Granada, para que los turistas que lo deseen puedan conocer una vivienda que tradicionalmente ha sido conocida como 'La Velera' y que ocupa toda la superficie de la tercera planta.

Tras la conquista cristiana, la Alcazaba quedó en manos de la administración militar, y estas estancias se destinaron a residencia de la persona encargada de realizar los toques, de carácter castrense, de la campana de la Torre de la Vela, según el Patronato.

Los caballeros mutilados, militares heridos de guerra, eran los encomendados, por orden del gobernador, para efectuar los toques que durante siglos marcaron la vida ordinaria de la ciudad de Granada.

Encarnación 'La Velera', viuda del militar que ocupaba este puesto, fue la última persona que habitó en la torre, hasta mediados del siglo XX, momento en el que la Alhambra pasó de ser una administración militar para convertirse en una administración cultural.

El mantenimiento de esta tradición ha permitido la continuidad de uno de los valores intangibles del monumento y ha contribuido a enriquecer parte del Patrimonio Cultural que conforma el Conjunto de la Alhambra.

Cerrado a la visita pública por motivos de conservación, este nuevo espacio del mes podrá ser visitado por los turistas que accedan al monumento todos los martes, miércoles y jueves de octubre con sólo presentar el ticket de entrada.