La clave está en tus manos
Arranca el curso con buenas notas. (Luis Frutos).

El oído humano es un sentido pobre, capta poca información y, además, a veces hace que nos confundamos al reproducirla. En el mejor de los casos, después de una clase podemos repetir la mitad de lo que explicó el profesor. Y es probable que gran parte de lo que contamos sea incorrecto. Unos apuntes eficientes pueden hacer que retengamos mucha más información.

Conviene saber...

Por qué tomarlos.- Está claro que comprender todo lo que se dice en clase no significa que podamos recordarlo. Los apuntes nos permiten recordar más detalles, además de mejorar la compresión de los conceptos y facilitarnos que los relacionemos mejor. En definitiva, el estudio motiva más y el rendimiento académico aumenta. Antes de la clase conviene conocer de qué se va a hablar y haber leído sobre el tema.

Cómo hacerlo.- Tomar buenos apuntes es cuestión de tiempo y práctica. Hay que mejorar ciertas técnicas y estilos y, sobre todo, aprender a escuchar. Para ello es necesario concentrarse no sólo en lo que se dice, sino también en lo que se va a decir; es decir, anticiparse. Cuando se escucha se debe tratar de identificar las conclusiones y los puntos en los que éstas se apoyan. Es necesario hacer breves sumarios mentales mientras el profesor se toma un descanso o mira sus notas.

Qué anotar.- No hay que apuntarlo todo, se debe escuchar para tratar de entender el sentido y organizar el contenido. Prestar atención a lo que se dice y cómo se dice. Los énfasis y repeticiones, palabras claves, cambios de entonación, enumeraciones, ejemplos, lo que se escribe en la pizarra, las introducciones, los resúmenes y el tiempo que se dedica a cada punto son las señales del profesor que hay captar.

Qué forma darles.- Debes anotar la fecha, la asignatura, el tema y numerar las páginas. Hay métodos para tomar apuntes que indican cómo dividir la página y qué anotar en cada espacio. Lo esencial es que dejes espacio suficiente entre líneas, a la derecha, a la izquierda y entre las ideas principales para poder añadir notas después.

Cómo estructurarlos.- Se pueden usar esquemas, mapas mentales, símbolos o cualquier sistema de organización. Lo importante es que tenga sentido para ti, porque debe serte útil al leerlo.

Cómo entenderlos.- Escribe de forma que luego puedas entenderlo, usa abreviaturas, subrayados, asteriscos, círculos, cajas, flechas, interrogaciones… para indicar la importancia de un texto y su relación con otros.

Con qué completarlos.- Una vez en casa toca reescribir y precisar. Puedes usar libros y manuales de referencia, consultar con el profesor y contrastar la información con la de otros estudiantes.

TOMA NOTA

-Personales. Los apuntes tienen que ser personales.

-Pueden ser ordenados o de aspecto caótico, pero son insustituibles.

-Unos buenos apuntes son los que se pueden usar después de mucho tiempo.

-No deben reproducir en el papel lo que cuenta el profesor.

-Se trata de distinguir lo esencial y seleccionar sólo lo más importante.

-Es necesario escribir rápido y desarrollar alguna estrategia para recoger notas durante explicaciones intensas o clases con mucha información.

-Debes revisarlos en pocos días para que se conviertan en unos apuntes útiles.

-No tienen nada que ver con las fotocopias que te pasa un compañero ni con lo que puedas encontrar en El rincón del vago .