Represión y muerte en Birmania
El cuerpo de un monje, flotando en un río de Rangún (EFE) EFE

El ministro de Asuntos Exteriores de Birmania (Myanmar), Nyan Win, justificó este lunes la represión de las manifestaciones en favor de la democracia en su país porque son parte de una estrategia "neocolonialista" de desestabilización.

Nyan, en su intervención ante la 62 Asamblea General de la ONU, aseguró que "la normalidad ha regresado a Myanmar" tras la actuación de las autoridades en respuesta a una "estrategia neocolonialista".

Las sanciones económicas son contraproducentes y la único que hacen es retrasar el camino hacia la democracia

"El destino de cada país debe ser determinado únicamente por su Gobierno y pueblo, no se puede imponer desde afuera. Por nuestra parte, estamos convencidos en proseguir hacia la democracia a través de nuestro propio camino", aseguró.

La brutal represión ejercida por la Junta Militar de Birmania en las últimas dos semanas ha causado inquietud internacional sobre la situación en ese país asiático, de difícil acceso y que vive aislado del mundo, así como varias reuniones del Consejo de Seguridad de la ONU para estudiar la imposición de sanciones a Rangún.

Además, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, ha enviado a su representante especial, Ibrahim Gambari, a Birmania, para entrevistarse con el jefe de la Junta Militar, el general Than Shwe, y pedirle que acabe con esa brutal represión.

"Políticos oportunistas"

Desde la tribuna de la ONU, el jefe de la diplomacia birmana aseguró que la situación en su país no se hubiera deteriorado si las protestas de "un pequeño grupo de activistas" en contra del alza de los combustibles "no hubiese sido explotada por oportunistas políticos".

Aseguró que quisieron convertir la situación en un "enfrentamiento político" ayudados por "algunos países poderosos".

Estos "oportunistas", según el ministro birmano, también se aprovecharon de las protestas de un "pequeño grupo de monjes budistas" que exigían una disculpa porque algunos de sus compañeros habían sido maltratados por autoridades locales, aseguró.

En un claro mensaje a quienes, como EEUU, penalizar al régimen militar, Nyam advirtió de que "las sanciones económicas son contraproducentes y la único que hacen es retrasar el camino hacia la democracia".