Mujeres afectadas por endometriosis
María Antonia Pacheco (a la derecha), junto a dos afectadas más, Isabel Granados y Antonia Sánchez. JOSÉ GARCÍA JOSÉ GARCÍA

María Antonia Pacheco se encontraba postrada en una cama del Hospital Puerta del Mar en septiembre de 2006. Los médicos no acertaban a desentrañar el dolor que le corroía del vientre para abajo. Entonces decidió denunciar su situación ante los medios de comunicación y exigió el traslado a otro centro, comenzando así una larga marcha.

Con una primera e imprescindible parada, en la Función Sonyatzer, en Mallorca, donde el doctor Ángel Martín la diagnosticó de Endometriosis y la intervino quirúrgicamente, por lo que parece hoy, con gran tino.

La marcha de María Antonia tuvo sus siguientes paradas en la creación de una red de autoayuda, el desarrollo en el mismo Hospital Puerta del Mar de la primera unidad contra este mal femenino -que, según algunas estimaciones, puede afectar a entre un 10 y un 15% de las mujeres-, el impulso de proposiciones no de ley en el Parlamento Andaluz, implicación del Defensor del Pueblo, y hasta, recientemente, del Ministerio de Sanidad, que se ha comprometido a la creación de un grupo de trabajo a nivel estatal para luchar contra este funcionamiento defectuoso del tejido endometrial que no es desconocido pero que, como muchas otras afecciones específicas de la mujer, no han sido apenas investigado.

Las afectadas han logrado la implicación del Parlamento Andaluz, el Defensor del Pueblo y el propio Ministerio

La endometriosis consiste en la implantación y crecimiento benigno de tejido endometrial fuera del útero. La localización más frecuente es el ovario y las trompas de falopio, pero puede encontrarse en otras muchas (estómago, pulmón, recto...). Este tejido tiene dependencia hormonal del ciclo menstrual, produciéndose sangrado y desprendimiento del mismo con la menstruación.

Se trata de una enfermedad de la que aún se desconoce su causa. Sus manifestaciones clínicas abarcan un amplio espectro, siendo a menudo confundida con ese "normal dolor de la regla". Otras veces puede ser asintomática. Entre sus consecuencias más indeseadas se encuentra la infertilidad.

Limitaciones diagnósticas y terapéuticas

En su informe al Defensor del Pueblo, el Servicio Andaluz de Salud (SAS) reconoce las limitaciones existentes en el abordaje precoz, integral y adecuado de esta enfermedad, y al calor de la proposición no de ley del Parlamento Andaluz, se compromete a crear una unidad de referencia en cada provincia y dotarla de un equipo multidisciplinar, estimar la especialización médica en esta materia, con becas para el aprendizaje de nuevas técnicas quirúrgicas o terapéuticas, y a eliminar las listas de espera para la fecundación in vitro en lo que respecta a las afectadas.

La batalla de las afectadas ya ha desbordado el marco andaluz y se han iniciado gestiones con el Ministerio de Sanidad, como la reunión mantenida muy recientemente con la directora del Observatorio de Salud de la Mujer, Concha Colomer, a la que también se ha arrancado el compromiso de crear un equipo de trabajo a nivel estatal que reclute a los profesionales del país mejor relacionados con la endometriosis, y se han iniciado contactos con el Hospital de La Paz de Madrid para que actúe como centro de referencia en todo el territorio español.

Pero el camino iniciado al sobreponerse a una imparable pérdida de la calidad vida, la creación de redes de autoayuda o la unidad del Puerta del Mar que conduce la ginecóloga Sol Caballero bajo la supervisión del jefe de servicio, Blas Hervías, y otras muchas iniciativas más, tiene otros apeaderos más allá de lo estrictamente sanitario: conseguir ser socialmente igualadas a las mujeres europeas con el reconocimiento de este malcomo laboralmente incapacitante.

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