Cada vez son menos los que llegan al mundo por donde la naturaleza manda. Las cesáreas se practican al 26% de las parturientas en la provincia, según los datos aportados por los hospitales públicos de la provincia y relativos al año 2006. Son casi el doble del 15% máximo que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS).
De los 13.700 alumbramientos del año pasado en Málaga, unos 3.500 se hicieron extrayendo el bebé mediante una incisión en la parte baja del abdomen (mayor riesgo de infecciones para la madre). En 1980, se hacía en el 10% de los casos.
El hospital de Ronda es el que mayor índice registra (36%), tras el Materno de Málaga (27%). Fuentes de este centro explicaron ayer que este complejo utiliza más las cesáreas porque trata más pacientes de riesgo (en él se encuentra la unidad de alto riesgo obstétrico de la provincia).

CAUSAS

Las circunstancias de la madre: Hay más embarazos entre 30 y 34 años, cerca de la frontera de la fertilidad, por lo que se arriesga menos a perder el niño, según el ginecólogo Fernando Martín.
Inducciones del parto: Si se intenta provocar el nacimiento, pero no se consigue, se practica una cesárea. También es habitual si el feto pesa poco (está relacionado con el estrés laboral de la madre).
Presión social: «Muchas madres piden cesárea. En otros casos los profesionales, ante el riesgo de que les denuncien si sale algo mal por esperar a la vía vaginal, practican esta intervención».