Los novillos continúan siendo hoy día una realidad en muchas poblaciones de la provincia. Aún hay familias de trabajadores agrícolas que prefieren llevarse a sus hijos para que trabajen con ellos en la campaña de la aceituna antes de que vayan a su colegio. Desde CCOO, incluso, lamentan que todavía se producen numerosos casos de absentismo escolar entre los hijos de los cerca de 40.000 trabajadores del olivar registrados en Córdoba.

Ante esta realidad, la Delegación Provincial de Educación va a firmar convenios con 33 municipios donde, según la Junta, este problema es más acuciante. A través de estos acuerdos los técnicos de la Junta y de los consistorios harán una labor de seguimiento y control de aquellos casos de absentismo que se den en estas localidades de la provincia.

Otro de los grupos de población donde se contabilizan más pellas son los hijos de los temporeros que vienen a Córdoba a trabajar en la campaña de recogida de la aceituna, entre los que cada año cobran más relevancia los extranjeros. La Junta prestará especial atención a este colectivo en 13 municipios, donde la llegada de mano de obra foránea es mayor en relación a otras poblaciones.

Una buena campaña

Tras algunos años en los que los resultados de producción eran bastante negativos, el sector olivarero de la provincia da síntomas de recuperación. Si ya la pasada campaña acabó con un total de 232.000 toneladas de aceite molturado, en la que empezará en poco más de un mes se espera llegar a las 245.000 toneladas, según el primero aforo realizado por la Delegación Provincial de Agricultura. Sin embargo, este aumento puede ser contraproducente en términos de precios para los olivareros.