El Mercado de La Ribera, la plaza de abastos cubierta más grande de Europa y una de las más antiguas -data de 1929- corre el riesgo de quedarse vacía. Ayer finalizaba el plazo para que los comerciantes abonaran el aval económico que permitirá llevar a cabo la imperiosa reforma integral del recinto y, según el cálculo de los propios comerciantes, alrededor de la mitad de los 110 profesionales no se han comprometido con el proyecto.

La razón es, obviamente, económica. «No podemos asumir un coste tan elevado», coincidían ayer en señalar muchos de los comerciantes, que deberán abandonar sus puestos cuando empiecen las obras.

Las cuentas, sencillamente, no les salen. Reformar cada metro cuadrado saldrá por 5.348 euros. Un puesto de 15 m2 costaría 80.220 euros. Eso, sin contar la puesta a punto de los mostradores de venta. Ayer, los comerciantes debían haber aportado un 25% del presupuesto previsto para reformar sus puestos.

A todo ello, hay que sumarle el precio del alquiler. Una vez reformado el mercado, la renta mensual saldrá por casi el triple que en la actualidad. Tendrán que pagar unos 60 euros el metro, aunque podrían ser más si la plaza se queda con menos tenderos.

Aunque todavía no son datos oficiales -el Mercado los ofrecerá entre hoy y mañana-, ninguno de la docena de fruteros seguirá en la plaza, según ha sabido 20 minutos, y sólo unos 10 de los 30 charcuteros y chacineros se han comprometido con el proyecto. En el sector de carnicería, quesos o pescadería las opiniones son más variadas. Con el proyecto en la mano, las obras deberían empezar ya.

OPINAN LOS COMERCIANTES Y CLIENTES 

Pilar Burgoa. Frutería. «Si nos vamos muchos, dejará de ser el mercado». Llevo 29 años aquí y claro que no queremos irnos. El problema es que es imposible pagar esto. Y esto me pasa a mí y a todos los fruteros. Y si se va mucha gente, dejará de ser La Ribera.

Ainhoa Carrillo. Pollería. «Cuánto cuesta un local en la calle?». He apostado por la reforma. Esto se está cayendo a pedazos. Es es mucho dinero, pero a ver cuánto cuesta un local en la calle. Si ahora hay clientes, una vez reformado, esto va a ir a mejor.

María Soledad Escartín. Clienta. «No me parece que esté mal».  A mí me gustaba como estaba hace años. Quizás, porque había más puestos y ese, en mi opinión es el problema. Igual estoy acostumbrada, pero no me parece que el mercado esté muy mal.

Los vecinos piden un referéndum

La Asociación de Vecinos del Casco Viejo, Bihotzean, salió ayer en defensa del Mercado de la Ribera, sin excluir a ningún comerciante. Por ello, emplazó al Ayuntamiento y a la Gestora del Mercado que se celebre un referéndum, que se informe y se realice una consulta al barrio, y que se haga un «colosal» esfuerzo de integración «para que el proyecto no deje a nadie fuera». La asociación de vecinos manifestó su preocupación ante las especulaciones de la construcción de mini cines, hamburgueserías..., que podrían sustituir a los comerciantes salientes.