Más de 6.000 usuarios (la media diaria) se quedaron ayer sin tranvía todo el día, debido a los desprendimientos en la zona de la Cantera.

Al cierre de esta edición, la vía estaba limpia de rocas y una piedra (de unas siete toneladas) que amenazaba con desprenderse se había retirado con grúas y maquinaria especializada. Fueron los vecinos de La Sangueta quienes avisaron del peligro tras el primer desprendimiento, sobre las 7.30 de la mañana.

Cuatro autobuses cubrieron el trayecto pero, durante la mañana, el servicio fue un caos, pues los vehículos llegaban sólo hasta el Marq, y no hasta el Mercado.

A mediodía, el lío continuaba. Los usuarios que querían subir al tranvía de las 14 acabaron viajando una hora más tarde, no había carteles informativos que advirtieran de la situación y, los empleados del TRAM aseguraban que el servicio funcionaba «en su horario habitual». Muchos pasajeros desconfiaron de ellos: pensaban que todo ese desastre se había producido por la huelga.

Yasmina Gil Durá, 20 años

«Quería coger el tranvía de las 14:09 en el MARQ, ha venido un autobús a las 14:40 y son las 15 y sigo esperando a que salga el tren. Es una vergüenza».

Stephane y Marie, 26 y 25 años.

«Hemos tenido que esperar para coger el autobús y otra media hora para coger el tren. Si lo llegamos a saber, cogemos el autobús. Es un desastre».