Donde manda patrón, no manda marinero. La prueba es que la presencia este martes en el Casco Antiguo de Alicante del presidente de la Generalitat, Francisco Camps, ha movilizado a decenas de empleados municipales, dedicados desde hace siete días a borrar graffitti, pintar fachadas, parchear aceras y recoger basuras y escombros en solares que llevaban años de abandono.

Ayer, se esforzaban a todo trapo en embellecer la plaza del Carmen, aún sin papeleras, y donde Camps visita el nuevo Centro Comunitario Municipal y el primer bloque de 22 viviendas universitarias. Igual que en la plaza del Puente: allí se inaugura el Centro Cultural Pozos de Garrigós.

La urgente tarea de adecentamiento para recibir al mandatario autonómico ha provocado bastante malestar entre algunos vecinos, porque su asociación exige desde hace años que el Ayuntamiento limpie de ratas, insectos, malezas o graffitti numerosas casas y solares. Normalmente, sólo se ve a una persona en estas tareas en todo el Barrio.

La consigna de limpieza, orden por la nueva edil de Vivienda, la judoca Isabel Fernández, se extendió a obras particulares y alguna fachada se repintó por completo ayer por la tarde.