Cientos de ganaderos del sector ovino se manifestaron ayer a golpe de cencerro en Zaragoza para pedir que se ponga remedio a la situación económica que viven.

Los responsables del sindicato UAGA-COAG alertaron ayer de que «es la peor crisis» que se recuerda en Aragón. Aseguran que en los últimos siete años han desaparecido más de 1.800 explotaciones.

Sus exigencias pasan por conseguir ayudas directas para superar este complicado año, cambiar las políticas agrarias y conseguir un reparto justo de las ayudas.

El incremento del precio de la carne es otro de los puntos que reivindican. A su juicio, «es una vergüenza que los ganaderos estén arruinados y los consumidores sigan pagando precios desorbitados por el producto». La DGA ya se ha puesto en contacto con ellos para crear una mesa de diálogo.