Será el primer prelado que se sienta en el banquillo de los acusados en nuestro país. Francisco Javier Martínez, arzobispo de Granada, será juzgado el próximo 14 de noviembre por presuntas coacciones, calumnias, injurias y lesiones psicológicas a un sacerdote.

Los hechos ocurrieron el año pasado cuando el prelado acusó al cura, ex archivero de la Catedral de Granada, de una apropiación indebida relacionada con este trabajo y de haberse quedado con los derechos de propiedad intelectual de un libro sobre el citado templo.

Sin embargo, no fue hasta el mes pasado cuando se ordenó la apertura del juicio, decisión contra la que recurrieron, sin éxito, tanto la Fiscalía, como la defensa del arzobispo. Ambos solicitaron la absolución del religioso.

El reparto de casos ha hecho que sea el Juzgado de lo Penal 5 el encargado de enjuiciar el asunto. Su titular en el juez Miguel Ángel Torres, que se incorporó a su plaza en septiembre tras dar por concluida su labor de instrucción de la operación Malaya, en Marbella.

Torres ha rechazado la petición de la acusación de que compareciera como testigo el ex arzobispo de Granada Antonio Cañizares, al haber ejercido como tal antes de que ocurrieran los hechos. También ha rechazado a los testigos propuestos por la defensa.