El Ministerio Fiscal ha pedido hoy 18 años de prisión para un hombre de 64 años acusado de matar con un punzón a su compañero de habitación en una residencia de la tercera edad de Sueca porque éste no le dejaba dormir.

Según la acusación pública, los hechos ocurrieron en la madrugada del 5 de mayo de 2005, cuando el acusado, J.M.C., discutió con su compañero de habitación "porque no le dejaba dormir" y cogió un punzón de siete centímetros que había en el armario ropero.

Consciente de que la víctima no podía levantarse al estar sujeto a la cama por un cinturón de seguridad para evitar que se cayera, "le asestó nueve puñaladas en el cuello, la mano y el pecho, algunas de las cuales le alcanzaron el corazón".

Ante un tribunal popular
En el juicio por estos hechos, que comenzó a celebrarse hoy ante un tribunal popular, el procesado reconoció haber amenazado a su compañero con un punzón que había comprado para arreglarse un cinturón, pero no supo explicar cómo llegó a clavárselo nueve veces.

El acusado afirmó desconocer que su compañero dormía atado a la cama y aseguró que "ahora" es "consciente" de lo que hizo.

J.M.C. explicó que estaba deprimido porque su hermano, con quien vivía hasta entonces, acababa de fallecer, razón por la que los servicios sociales del Ayuntamiento de Sueca le buscaron alojamiento en la citada residencia.

Allí tuvo que compartir habitación, pero indicó que su compañero, que padecía demencia, gritaba por las noches y no le dejaba dormir, y cuando se acercaba a pedirle que se calmara, éste le insultaba, motivo por el cual abandonó varios días el centro, relató.

 

"Harto" de no poder dormir
Una semana después regresó, y "harto" de no poder dormir decidió intimidar a su compañero de habitación con un punzón para ver si así cesaban los gritos nocturnos, pero no con la intención de hacerle daño, explicó.

Tras ver lo que había sucedido, avisó a la madre superiora para que llamara a la Policía porque, según explicó ella misma en el juicio, ambos habían tenido "una acalorada" discusión y se había "cargado" a su compañero.

La responsable de la residencia afirmó que la víctima estaba como dormida y no daba la sensación de haberse movido, y señaló que al preguntar al acusado cómo había ocurrido, éste le dijo que había sido "con el punzón de hacer agujeros a los cinturones".

En la sesión de hoy también declararon los agentes de la Guardia Civil que tomaron declaración al procesado, quienes consideraron que éste era plenamente consciente de sus actos y afirmaron que mostró arrepentimiento.

También pide una indemnización
Además de los 18 años de prisión, la fiscal también pide una indemnización de 30.000 euros para cada una de las 3 hijas de la víctima y, en caso de no ser localizadas, de 25.000 euros para su hermana.

La defensa pide una pena de 12 años de prisión, al creer que el acusado no era consciente de sus actos, y unas indemnizaciones similares a las solicitadas por la acusación pública.