Los colegios zaragozanos han empezado a organizar campañas informativas para plantar cara al ataque de los piojos. El otoño es la época más propicia para la propagación de estos parásitos y numerosos centros de la ciudad han detectado ya brotes entre sus alumnos.

Según datos del Ministerio de Educación, más de 16.000 niños aragoneses (el 14% del alumnado de Infantil y Primaria) podrían padecer este molesto problema. «No hay que alarmarse porque hay pocos casos, pero sí prevenirlo», explica Lourdes Magallón, directora del colegio Miraflores.

Los niños de entre 3 y 10 años son los más sensibles a tener piojos. El ataque, aseguran los especialistas, no está relacionado con la falta de higiene, ya que estos parásitos prefieren colonizar cabezas limpias y bien cuidadas.

La detección precoz es fundamental porque los piojos se reproducen con gran rapidez. Por eso, los centros aconsejan a los padres que examinen las cabezas de los niños con detenimiento. Se ven mejor si el pelo está mojado y, dado su pequeño tamaño, es recomendable utilizar una lupa.

El uso de lociones antipiojos (el compuesto más eficaz es permetrina) no ayuda a prevenir y sólo se debe usar en cabezas con piojos. Para no volver a contagiarse, hay que hervir todos los objetos que hayan estado en contacto con el pelo y lavar la ropa a más de 55 grados.

Cada vez más resistentes

Las cepas de piojos cada vez son más resistentes y difíciles de eliminar. «Los piojos se acaban haciendo inmunes a las lociones y champús y es necesario cambiar de productos», aseguran en la empresa farmacéutica Aragofar. Además de las lociones, conviene peinar todo el pelo mechón a mechón con un peine especial de púas finas y metálicas.

Cómo detectarlos

Síntomas: Picor, irritación y rojeces en el cuero cabelludo son los principales síntomas de la presencia de piojos.

Viven hasta un mes: Los piojos viven de 23 a 30 días y en una cabeza infestada puede haber una docena de parásitos. Las hembras ponen hasta diez liendres al día.

Como caspa: Los huevos son blancos, del tamaño de un alfiler y se pueden confundir con caspa.