Un hombre de 31 años,  de origen rumano, murió el sábado en el hospital Obispo Polanco de Teruel, donde fue ingresado después de resultar herido el jueves mientras trabajaba en una obra en el barrio del Arrabal de la capital turolense. El trabajador resultó herido al caerle encima cascotes debido al derrumbe de un pilar en la obra. Es el segundo trabajador que muere en una semana en la obra.