La UPV se halla en un proceso de puesta en forma. El Servicio de Inspección de la Universidad está empezando a mirar con lupa a aquellos profesores que suspenden a la gran mayoría de sus alumnos. Hablamos del clásico término de «pencada general», aquellas asignaturas a las que se presentan 100 alumnos y sólo aprueban 10.

Una realidad que se fomenta sobre todo en titulaciones técnicas como las Ingenierías o Arquitectura.

«En Inspección hemos empezado a controlar a aquellos profesores que registran un porcentaje de suspensos fuera de lo razonable», explica a 20 minutos Alfonso Davalillo, director de este Servicio.

Es la primera vez en los 27 años de historia de esta Universidad que se toma una medida ante este hecho. De momento, los profesores con excesivas tasas de suspensos sólo reciben un toque verbal de Inspección, aunque es algo en lo que el Servicio quiere profundizar.

Con todo, Davalillo insiste en medir este fenómeno en su justa medida. Señala que, según sus estudios, sólo 100 de las 10.000 asignaturas de la UPV registran problemas derivados de la negligencia del profesor.

«Pero habrá que empezar a corregir eso. Si una asignatura la empiezan 100 alumnos, la deberán acabar 80, ¡no 7!», apunta Davalillo.

Ahora bien, el universitario de la UPV sabe bien que un penco no es el fin del mundo. Un alumno puede suspender hasta 6 veces una misma materia. Eso sí, si supera esa barrera, es expulsado de la Universidad.

El control sobre las pencadas masivas no es una medida aislada. La UPV se está quitando michelines para entrar en el Espacio Europeo de Educación Superior en 2010, que exigirá mejores y nuevos métodos de enseñanza.

Así, las investigaciones de los 3 trabajadores que forman el Servicio de Inspección han detectado a un 5% de profesores que faltan a clase sin justificación o no atienden sus tutorías. Estos infractores son sancionados económicamente e incluso expulsados.

Además, este año sólo han cobrado un plus económico los docentes de la UPV que han tenido buenas notas en las encuestas que les hacen cada curso sus alumnos para evaluar su trabajo.

¿Culpa del maestro o del alumno?

Un estudiante de Ingeniería.

«Un 90% de ‘pencos’ es de vergüenza»

«Oh, sí, sí. Si de 50 alumnos aprueban 5 es porque somos bobos y vagos», ironiza un alumno de los últimos cursos de Ingeniería Industrial en la UPV. «Verás: en Industriales hay diferentes profesores para dar la misma asignatura. Pues bien, según qué profesor te toque, los suspensos pueden cuadriplicarse.

El ejemplo paradigmático es la asignatura Fundamentos Químicos de la Ingeniería, de primer curso. Si te toca un buen profesor, con suerte aprueban 15 o 20 alumnos de un total de 50. Pero si te toca uno malo, no van a aprobar más de 5. Y digo más: hay profesores que el primer día de clase se meten la mano en el bolsillo y dicen: “Bueno, mis horas de tutoría son éstas, pero yo no voy a estar. Así que si tenéis alguna duda decidme a ver si encuentro un hueco”. Es una vergüenza», sentencia este universitario, que pide no desvelar su nombre.