Un ambiente vacío es el que se vivió ayer en el colegio electoral ubicado en la Escuela de San José. Estaban llamados a las urnas 11.325 ecuatorianos para elegir a los representantes de la Asamblea Constituyente pero sólo 3.000 de ellos se acercaron para votar.
El cónsul de Ecuador en la Comunitat, Gabriel Monge, señaló que ese descenso de votantes con respecto a las elecciones anteriores se debe porque «no entienden el concepto y no les resultan tan motivantes».

Algunas personas no pudieron votar al dejarse el pasaporte en casa

Las anécdotas de la jornada fueron la caída de algunos de los biombos que separaban las mesas electorales y el olvido de los documentos de algunas personas que se acercaron a las urnas para depositar su voto. El sufragio era secreto pero sólo había un biombo de cartón por cada mesa para quedar a salvo de miradas indiscretas.
Y como el pasado año, cuando eligieron a su presidente, los hombres y las mujeres votaron por separado.