Málaga y casi todo el país en general siguen sin levantar cabeza en hábitos de lectura. En nuestra provincia más del 50% de los jóvenes entre 18 y 30 años no leyeron ni un libro (37,3%) o sólo abrieron uno (14,9) en todo un año. Este porcentaje es bastante mayor que el de los que completaron más de cuatro volúmenes (16,9), según un estudio de la asociación Madeca para la Diputación de Málaga, que recoge las respuestas de 1.600 jóvenes (noviembre de 2006).

De éste también se desprende que son más aplicados en la lectura los que viven en la costa (18,8%, más de cuatro libros) que los del interior (8,5), y también más las féminas que los hombres: entre cinco y siete puntos de diferencia entre ambos. Para el presidente malagueño de las asociaciones de padres, Juan Enrique Campos, lo que ha cambiado mucho es el soporte de lectura. «Ahora se consume menos literatura, pero se ha incrementado el índice de lectura a través de la pantalla del ordenador.

Por tanto, ha bajado la calidad de la lectura, pero no el tiempo». Desde Educación afirman que ya hay un mínimo marcado por la Consejería de 30 minutos semanales de lectura atenta en Primaria y una hora en ESO. Además, este curso cada centro de Secundaria dispone de 4.500 euros –2.000 en los de Primaria– para comprar volúmenes y también se les ha orientado para seleccionarlos. Por último, a lo largo del curso se van a colocar libros de todo tipo (diccionarios, narrativa, poesía, teatro, etcétera) en las propias aulas.

180 centros, en el plan de lectura

Las pruebas de diagnóstico a alumnos de educación obligatoria realizadas el curso pasado por la Junta han reflejado un déficit «en determinados aspectos de la comprensión lectora y de la escritura», explican desde Educación. Para ello, este año se pone en marcha un plan de lectura y bibliotecas al que se han incorporado 180 centros de Málaga. El objetivo es lograr que los alumnos mejoren en su producción literaria y utilicen más las bibliotecas.