Ni de Barqueta a Puerta Osario pasando por La Campana, ni del Prado de San Sebastián a San Bernardo y Santa Justa.

La ampliación del tranvía vendida por el alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín, para el próximo año, tendrá que esperar.

El presidente de la Junta le ha dado una de cal y otra de arena al primer edil: «Pagaremos las obras, pero primero habrá que decidir por dónde van las nuevas líneas del metro», le dijo en la reunión que mantuvieron el pasado 4 de septiembre. La respuestas de Monteseirín, «eso es mucho tiempo», no doblegó al presidente de la Junta.

Su argumento es sólido. Este mes de octubre saldrá a concurso la redacción de los proyectos de las futuras líneas 2,3 y 4 del metro, lo que le va a costar unos 17 millones de euros. Y no habrá sólo un mes de alegaciones, dicen en la Junta: «Hemos aprendido la lección de la línea 1, se consensuará con todo el mundo. Si va por una calle o por otra, si en superficie o por túnel...».

Eso implica, al menos, dos años antes de que se sepa cuál será el recorrido de esas líneas y será sólo entonces cuando la Junta esté dispuesta a completar ese mapa con la ampliación del tranvía Metrocentro de Monteseirín.

Evitar el mismo recorrido

El objetivo es evitar probables solapamientos de recorridos entre ambos medios de transporte. Y es que hay tramos de estas futuras líneas que coincidirían con el recorrido previsto por el Ayuntamiento.

Así, por ejemplo, la línea 2 uniría Santa Justa, Puerta Osario, Encarnación y Plaza de Armas. Parte de ese trayecto coincide con el paso del tranvía entre Barqueta y Puerta Osario.

Retraso en la inauguración

Los sevillanos debían de haber subido por primera vez al tranvía hace justo una semana. El pasado 24 de septiembre. Finalmente, la fecha deseada y prevista por el Ayuntamiento fue retrasada pero ¿hasta cuándo? Una pregunta sin respuesta porque en el Consistorio nadie dice absolutamente nada.

Sólo argumentan que aún se están realizando ajustes técnicos, pruebas en los cruces más conflictivos, en el sistema de billetajes y terminando los trabajos para reducir el ruido del paso por las vías.