MONJAS DE ARGENTINA
La hermana Isabel, entrevistada en Argentina. AICA en YouTube

La Justicia argentina investiga a una madre superiora por presuntas torturas a un grupo de monjas en una congregación de las Carmelitas Descalzas en Nogoyá, en la provincia argentina de Entre Ríos.

El fiscal Federico Uriburu interrogará este miércoles a la hermana María Isabel, madre superiora del Monasterio de la Preciosísima Sangre y Nuestra Señora del Carmelo. Está imputada de un delito de privación ilegal de la libertad, según ha informado el diario argentino Clarín.

En la causa ya han declarado dos monjas, que han revelado las torturas que se practicaban puertas adentro del convento.

"He vivido tortura psicológica, castigo físico, encierro de celda y duras reprimendas por parte de la madre superiora", reveló a la televisión local una de las religiosas.

Látigos y cilicios

Ella detalló que eran torturadas habitualmente con un látigo cuyas cercas eran cubiertas antes con cera "para que quedara más duro". "Nos autoflagelamos, nos pegamos en las nalgas. En las reglas, las constituciones está establecido que se haga una vez por semana", relató la monja.

Los viernes, prosiguió, tenían que usar un cilicio que llegaba a "sacar sangre". Aunque la superiora investigada lo mandaba poner, además de se día, en cualquier otro, "por cualquier infracción" que se cometiera.

Sin embargo, la monja ha asegurado que la peor tortura era la psicológica. "El hecho de que te estén remarcando que eres la causa de la desgracia en la comunidad, lleva a uno a pensar que es mejor morirse que estar haciendo sufrir a las demás", ha declarado.

Esta es la monja cuya denuncia ha abierto el proceso ante el fiscal.

La madre Isabel también ha hecho declaraciones ante los medios, en las que ha negado las acusaciones y ha calificado de "atropello" la investigación de las autoridades.