"Buenos días. ¿Quién es?" "Perdonarme marujas, me he vuelto a equivocar. Ja, ja, ja..." Así, se despiertan las vecinas de un edificio de Santiago del Mayor (Murcia) cada mañana, sobre las 7.00 horas.

J. E. sólo tiene 17 años, pero las 23 familias que viven en el número 2 de las calle Pintor Pedro Picasso ya no saben qué hacer con él. «Es un salvaje y un mal hablado. No le decimos nada por si arremete contra nosotras», explica una afectada.

Dicen que rompe los buzones, que escupe por las escaleras, que les pinta graffitis y que se junta con sus amigos para que nadie del edificio pueda dormir.

«Eso que cuentan de mí es mentira. No me he llevado bien nunca con las tortilleras de mis vecinas, pero eso no es culpa mía. Yo también tengo que aguantar muchos ruidos que ellas hacen, pero no me quejo tanto», explicó J. E., a 20minutos.

La Policía ya ha intervenido

La Policía Local de Murcia es consciente del problema de los vecinas del número dos de la calle Pintor Pedro Picasso. «En dos ocasiones hemos acudido a la zona, pero en ninguna pudimos hacer nada, porque los chavales no estaban haciendo nada malo, sólo hablaban», explicó un Policía de la zona.