Robots que sirven cócteles en el crucero Harmony of the Seas
Robots que sirven cócteles en el crucero Harmony of the Seas 20minutos.es

En un futuro próximo los robots se ocuparán de muchos de nuestros actuales trabajos. El miedo a que las máquinas acaben con el trabajo que desempeñan los hombres y, por tanto, con su sustento, es tan antiguo como la propia industria. El último informe del Foro Económico Mundial sobre el futuro del trabajo advierte que entre 2010 y 2015 la digitalización de la industria puede hacer desaparecer 7,1 millones de puestos de trabajo, mientras que se crearán otros 2,1 millones. Estos son algunos ejemplos de empresas que ya comienzan a confiar en los robots para realizar los trabajos que hasta ahora hacíamos los humanos.

Robots 'bartenders'

Estos robots se encuentran en el crucero más grande del mundo: el Harmony of the Seas; este barco supera en cinco veces al Titanic. Cuenta con 20 restaurantes, 7 vecindarios, un parque acuático, un rocódromo, balcones virtuales en los camarotes interiores y hasta una pequeña réplica de Central Park. Y además, tiene un Bionic Bar, una coctelería en la que los camareros son robots programados para crear tu cóctel favorito. Pueden hacer un cóctel por minuto: desde mojitos hasta las bebidas más originales. Funcionan gracias a la combinación del sistema operativo Windows con el sistema de licencia libre Linux y la tecnología Android, entre otros.

Sushi robótico

Este otro robot de la empresa Kawasaki Heavy Industries prepara piezas de nigiri sushi.

Un rival para jugar al futbolín

Este robot, desarrollado por estudiantes de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (Suiza), juega al futbolín. El soporte de este particular futbolín es especial: el campo de juego es transparente para que el robot pueda ver la posición de todos los jugadores y la pelota a la vez. Captura 300 imágenes por segundo, suficientes para seguir la trayectoria de la bola mejor que un ser humano, según sus creadores.

Un grupo de motores mueve las barras de los jugadores de un lado a otro mientras que un segundo grupo los hace girar para golpear a la pelota. Tiene el nivel de un jugador normal y corriente, no de un experto. Su intención es construir un segundo robot de modo que se puedan enfrentar el uno contra el otro. Así podrían practicar entre ellos diversas estrategias mediante un aprendizaje automático las 24 horas del día.

El robot constructor

El robot albañil de FastBrick Robotics es capaz de colocar 1.000 ladrillos por hora según los planos de la construcción que se le programe previamente. No prepara el cemento para mantenerlos unidos y para el ajuste exacto de los ladrillos utiliza un gran carril por el que se van desplazando y un sistema de visión láser para medirlo todo con precisión milimétrica. Es capaz de calcular cuántos ladrillos hacen falta y si hay que cortar algunos para conseguir las medidas exactas. Este robot hace su trabajo durante las 24 horas del día, salvo pequeñas paradas de mantenimiento.