Trump se modera para atraer a los hispanos: ahora solo quiere expulsar a "inmigrantes malos"

  • Aparca de momento su plan para expulsar a 11 millones de inmigrantes.
  • El voto hispano es capital para ganar las elecciones.
El republicano Donald Trump, en un mitin en Dimondale, Michigan.
El republicano Donald Trump, en un mitin en Dimondale, Michigan.
GTRES

El plan del candidato republicano a la Presidencia de Estados Unidos, Donald Trump,de moderar su controvertido programa migratorio para acercarse a los votantes hispanos sigue sumido en la confusión, debido a continuos cambios de tono, cancelaciones y declaraciones contradictorias.

Tras hacer de la construcción del muro en la frontera con México y la creación de una "fuerza de deportación" para sacar de Estados Unidos a los inmigrantes ilegales los ejes de su plan migratorio, el magnate neoyorquino se ha embarcado en un intento de moderar el tono para pedir el voto hispano.

"La primera cosa que vamos a hacer si gano es deshacernos de todos los inmigrantes malos. Tenemos miembros de pandillas, asesinos, tenemos un montón de gente que tienen que salir del país", aseguró Trump en una entrevista emitida en la conservadora cadena Fox a última hora del lunes.

"Por lo que se refiere al resto", matizó luego, "vamos a seguir el proceso legal, quizá con mucha más energía, y lo vamos a hacer a través del sistema legal".

Reconoce a Obama

De hecho, y pese a sus frontales críticas al presidente de EE UU, el demócrata, Barack Obama, aplaudió parte de la política del actual Gobierno.

"Lo que la gente no sabe es que Obama sacó un gran número de gente del país. (El presidente George W.) Bush, lo mismo. Mucha gente fue deportada del país con las leyes existente. Pues bien, yo voy a hacer lo mismo", dijo Trump en un raro reconocimiento de Obama, al que ha calificado como el peor presidente de la historia del país.

Estas declaraciones se suman a hechas por su recién nombrada jefa de campaña, Kellyanne Conway, quien dejó el domingo en el aire el controvertido plan de deportación de los once millones de indocumentados que viven en EE UU como aún "por determinar", y señaló que el candidato republicano ofrecería más detalles "en las próximas semanas".

Desde entonces, la confusión ha vuelto a reinar en una ya de por sí peculiar campaña, que se ha caracterizado por la imprevisibilidad y el personalismo de Trump, en su intento de reconciliarse con la comunidad hispana.

Varios sondeos nacionales sitúan a Trump hasta 60 puntos por debajo de la candidata demócrata a la Presidencia, Hillary Clinton, en intención de voto entre los hispanos, cuyo creciente peso demográfico hace que su apoyo sea vital para vencer en estados fundamentales en las elecciones de noviembre próximo.

Si a comienzos de semana anunciaba en su programa un discurso para el próximo jueves en Colorado, un estado de creciente población hispana y considerado uno de los esenciales para decidir las elecciones de noviembre, donde se filtró que daría a conocer detalles de su plan migratorio, en la tarde de este lunes se cancelaba.

Según el diario Denver Post, que tuvo acceso a un correo electrónico enviado por el empresario neoyorquino a sus seguidores, la suspensión se debió a que el discurso previsto "todavía estaba siendo modificado".

Este martes, Conway añadió más indefinición al subrayar que el calendario de actos de esta semana, en el que estaba incluido el de Colorado, "había sido heredado" y daba a entender que no era su responsabilidad, ya que ocupa el cargo desde la pasada semana.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento