Decenas de personas, acompañadas por responsables de las instituciones navarras, han recordado este martes en el solar de la antigua cárcel de Pamplona a las 52 personas que hace 80 años fueron fusiladas en el Corral del Valcaldera, en el término de Cadreita.

La Asociación de Familiares de Fusilados de Navarra (AFFNA36) ha reclamado en este acto que el corral en el que se produjeron los asesinatos sea declarado Lugar de la Memoria Histórica de Navarra y ha demandado a las instituciones que trabajan por localizar los restos de las 52 personas.

Al acto han asistido la presidenta del Parlamento de Navarra, Ainhoa Aznárez; el consejero de Educación del Gobierno de Navarra, José Luis Mendoza, y el alcalde de Pamplona, Joseba Asiron.

El homenaje ha tenido lugar a las siete de la tarde, la misma hora en la que ocurrieron los hechos el 23 de agosto de 1936. A 53 presos de Pamplona les concedieron la libertad y tras ser conducidos a Valcaldera atados de dos en dos, fueron asesinados. Uno de los presos logró escapar de la muerte.

Para conmemorar estos hechos, AFFNA36 ha colocado las siluetas de 52 personas atadas de dos en dos, apoyadas sobre una de las vallas ubicadas en el solar de la antigua cárcel, junto con una bandera republicana. Además, algunos de los asistentes portaban carteles con los nombres de las personas fusiladas.

En el acto ha intervenido Ana Aranguren Urla, nieta de Amadeo Urla Aramburu, fusilado en Valcaldera y uno de los siete concejales

republicanos del Ayuntamiento de Pamplona que fueron asesinados en 1936.

"ESTOY PENSANDO EN MI MADRE"

Ana Aranguren ha explicado que este acto representa "muchísimo, porque quiere decir que se está reconociendo algo muy serio que pasó, que tuvimos que tragarlo durante muchísimos años y es muy emocionante estar aquí". "Estoy pensando en mi madre, es la que sufrió más que nadie. Tenía 13 años cuando asesinaron a su padre", ha indicado.

Aranguren ha señalado que a su abuelo "lo sacaron de la casa y lo llevaron a la cárcel, donde estuvo durante un mes". "La familia dudaba y empezaron a preguntar, y creo que fue un obispo el que les dijo que estaba con Dios. Entonces sabían lo que había pasado y se tuvieron que tragar todo. Fue muy duro", ha indicado.

La familia no sabe dónde están los restos de Amadeo Urla, al igual que se desconoce el paradero del resto de fusilados. "Nos dijeron que habían llevado los restos al Valle de los Caídos y que luego alguien de la familia había pedido que los trajeran. No sabemos por qué los perdieron. No sabemos dónde está mi abuelo aún hoy", ha apuntado.

Ana Aranguren es una de las ocho nietas de Amadeo Urla, presidente del partido Republicano Radical Socialista de Pamplona en 1933. Actualmente los ocho nietos viven en Estados Unidos donde sus padres se exiliaron tras la Guerra Civil.

En representación de la Asociación de Familiares de Fusilados, Jokin de Carlos ha afirmado que "pese a todo lo que hemos investigado durante todos estos años no hemos conseguido saber qué ha pasado con esos 52 restos de esta fosa", ha apuntado.

De Carlos ha pedido al Gobierno de Navarra, al Estado y a la Justicia que "nos ayude a buscar". "Cuando auspiciados por familiares fuimos a hacer la exhumación, encontramos la fosa vacía. Descubrimos que en 1959, por las órdenes que mandó Franco a todas las Diputaciones Provicinciales, la fosa fue exhumanda con nocturnidad y alevosía y llevada al Valle de los Caídos", ha apuntado.

Tras ello, "en 1980 muchos familias de Navarra consiguieron sacar a 133 republicanos del Valle de los Caídos, pero los 52 de Cadreita siguieron desaparecidos", ha añadido.

Jokin de Carlos también ha reclamado que el corral de Valcaldera sea declarado como Lugar de Memoria Histórica para que "nunca se olvide lo que pasó aquí", aunque ha detallado que por el momento se está "en estudio" sobre cómo materializarlo y "en pocos años" se podrá realizar.

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