Según informan desde la entidad, la impresión 3D se había aplicado hasta ahora a sectores relacionados con la investigación o el desarrollo tecnológico -prototipos, órganos, joyería-, pero faltaba aplicar esta técnica para conseguir productos que lleguen directamente a los consumidores, en este caso en el sector del pan.

Detrás de este proyecto se encuentra el ingeniero Ildefonso Hoyo, quien explica que "para que la impresión 3D llegue al gran público, es necesario que se pueda aprovechar la principal ventaja que aporta: la creación de productos exclusivos a un precio competitivo".

Al respecto, argumenta que "el pico de pan es un producto que tiene muchas ventajas", dado que "permite la creación de múltiples recetas; aguanta crujiente durante meses, y gusta a todas las edades", apunta Hoyo, quien señala que "aún siendo un sector tan grande, la variedad de formatos es muy limitada". Todos los fabricantes utilizan la misma maquinaria y esto les lleva a desarrollar los mismos productos: grisines, colines, rosquillas o regañás.

Sin embargo, destaca que Singular Bread va más allá, al "trabajar codo con codo con los jefes de cocina", de manera que "todos y cada uno de los diseños salen de una estrecha colaboración con los clientes". "A veces es una alternativa al grissini para decorar un 'buffet' de quesos; otras, una base que permite montar canapés y eliminar las cucharas de plástico", según detalla su creador, quien valora que "la impresión 3D permite crear formas imposibles con otras tecnologías".

PASO A PASO

El primer paso es hacer un boceto del pico. Todo empieza con un lápiz, luego un poco de plastilina y finalmente un desarrollo gracias a un software de diseño 3D. A continuación se estudia la receta. Comenzaron con un sabor "muy tradicional, similar al pan candeal, el pan de pueblo de toda la vida", pero en apenas unos meses, ya han desarrollado recetas "para todos los gustos, desde frutos secos a semillas, finas hierbas o aceitunas", resalta el ingeniero.

Según relata, "el concepto clave es la flexibilidad", de modo que con la tecnología se adaptan a lo que el cliente necesita, "y sin añadir ningún tipo de aditivo o conservante", apostilla Hoyo, quien subraya que usan "la última tecnología y los ingredientes más naturales", como "conceptos compatibles", a lo que añade que la impresión 3D evita desarrollar "costosos" moldes y el almacenamiento de 'stocks'. Se envasa y envía a través de mensajería urgente.

Cabe destacar que Singular Bread es una 'startup' de reciente creación situada en la localidad cordobesa de Montoro. Su fundador es Ildefonso Hoyo, ingeniero con experiencia en sectores tan diversos como el aeronáutico y las energías renovables. Durante el año 2013 llevó a cabo el diseño de lo que más adelante sería su primera patente: la primera impresora 3D de picos de pan.

A comienzos de 2016 abrió sus puertas el obrador donde diseñan y elaboran sus productos, todo ello con "utilidad práctica y sentido estético", resalta el ingeniero, quien señala que el lema de la entidad es '#imaginapicos'.

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