Los hechos, según el Ayuntamiento hispalense, sucedieron a las 1,10 horas de este martes, cuando una patrulla se encontraba en la confluencia de las calles Ramón Areces y calle Amor, ante un semáforo en rojo, tras dos vehículos que precedían al coche policial. En ese momento, un tercer vehículo que se aproximaba por detrás invadió el sentido contrario haciendo caso omiso de la línea continua y del semáforo, rebasando el cruce sin precaución.

Los agentes iniciaron una persecución en la que dieron continuas órdenes de paradas a través de la megafonía del coche patrulla, que el conductor desobedeció. Tras diversas maniobras, los agentes contaron con la colaboración de un vehículo que se encontraba en el primer semáforo, que era conducido por un agente del Cuerpo Nacional de Policía y que bloqueó la vía en la Glorieta Primero de Mayo, donde se encontraba en esos momentos.

Al iniciar la identificación del conductor, este respondió de forma agresiva, viéndose los agentes obligados a reducirlo, tarea en la que colaboró también el otro policía. Posteriormente, se comprobó que carecía de permiso de conducir, así como que el pasado día 7 de julio fue denunciado por las mismas causas.

Dado que además le apreciaron síntomas de encontrarse bajo los efectos del alcohol, los agentes procedieron a trasladarlo hasta dependencias policiales para realizar la prueba, dando un resultado positivo que casi duplicaba el máximo permitido. A esto hay que añadir que le fue intervenida una bolsa de plástico que llevaba en el vehículo con unos 20 cogollos de marihuana.

El vehículo fue trasladado por una grúa hasta los almacenes municipales, donde quedó a disposición de su propietario, que viajaba en el coche con el detenido y presentaba similares síntomas de embriaguez, por lo que indicó su intención de no hacerse cargo del mismo en ese momento.

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