A través de un escrito sellado el pasado 3 de junio y recogido por Europa Press, la Autoridad Portuaria se hace eco de los acuerdos adoptados por el pleno del Ayuntamiento, exponiendo entre otros aspectos que está "en interlocución continua con posibles promotores privados, interesados en orden a materializar un nuevo proyecto que incluya la puesta en valor del puente y su utilización como mirador público de la zona portuaria y/elemento central de referencia, de acuerdo con la normativa que resulte de aplicación".

El documento de la Autoridad Portuaria responde a los acuerdos del pleno del Ayuntamiento de fecha 29 de abril, cuando los grupos municipales acordaron solicitar que se extremasen "las medidas de vigilancia y protección" de esta estructura metálica, ante los actos de expolio detectados en la parcela de la avenida de La Raza donde está depositado desde hace años, lejos de cualquier itinerario turístico o cultural. El Puerto, respecto a este extremo, defiende en su escrito que "se han implantado medidas de seguridad y vigilancia", pero de acuerdo a sus "competencias".

EL PUENTE DE HIERRO

El antiguo puente basculante de Alfonso XIII, legado de la Exposición Iberoamericana celebrada en Sevilla en 1929, fue desmantelado de su emplazamiento original en 1992 y actualmente está depositado en un espacio vallado ubicado en la avenida de la Raza y perteneciente a la Autoridad Portuaria, que ostenta la titularidad sobre esta infraestructura metálica que otrora formaba parte del paisaje fluvial de Sevilla.

Si bien el puente no goza de una declaración de bien de interés cultural (BIC) ni está inscrito en el Catálogo General de Patrimonio Histórico Andaluz, sí contaría con un nivel de protección "global" a través del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Sevilla, pero simplemente por su ubicación en el sector Puerto del Conjunto Histórico Artístico de la ciudad.

El destino de este emblemático puente basculante, así como su estado de conservación, sobrevuela cíclicamente el debate público de la ciudad. En 2012, por ejemplo, el Ayuntamiento desestimaba las alegaciones promovidas por la Asociación para la Defensa del Patrimonio de Andalucía (Adepa), Ecologistas en Acción y la asociación 'Planuente', para que la modificación puntual del plan especial de protección del subsector 27.3 del Conjunto Histórico hispalense, relativo a las instalaciones portuarias, "mantuviera la protección integral" del antiguo puente y fijase un emplazamiento "definitivo" para él, según un documento de la época recogido por Europa Press.

Más recientemente, la Oficina del Defensor del Pueblo Andaluz concluía una queja de oficio emprendida en 2014, a cuenta de los "diferentes actos de expolio" sufridos por aquel entonces por el puente, señalando el "robo masivo de las barandillas de hierro y de las bolas características que decoraban los pasamanos" de esta obra de ingeniería industrial.

EL CONSEJO DE MAEZTU

En su resolución, la oficina de Jesús Maeztu dilucidaba que la inclusión del puente en el subsector 27.3 del Conjunto Histórico obliga a la propiedad a "realizar las obras de conservación y adaptación necesarias para adecuarlo a sus condiciones estéticas, ambientales, de seguridad, salubridad y ornato público exigidas en las normas". Según la resolución, "la decisión más factible para enervar las amenazas del puente de Alfonso XIII es la eficaz dotación de un sistema de vigilancia y protección que evite los asaltos y sustracciones de elementos de la instalación".

Dado el caso, el departamento de Maeztu reclamaba a la Autoridad Portuaria de Sevilla "que extreme las medidas de vigilancia y protección del puente, para garantizar su integridad y mantenimiento", pidiendo a esta institución, el Ayuntamiento y la Consejería de Cultura "que promuevan en el ámbito de sus respectivas competencias, los estudios que permitan diseñar un proyecto de instalación, puesta en valor y conservación del puente de Alfonso XIII, acordes con sus características y elementos de interés cultural".

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