Peter Bauza - Copacabana Palace
María Eduarda en el cuarto en el que vive con cuatro hermanos en Río de Janeiro © Peter Bauza / Echo Photojournalism

Con la misma ambición de cada año desde hace 28, regresa el más veterano e importante festival de fotoperiodismo del mundo, Visa pour l'Image. El denso certamen llenará de exposiciones, encuentros, ferias profesionales, coloquios y proyecciones al aire libre la ciudad francesa de Perpiñán entre el 27 de agosto y el 11 de septiembre.

Con una atención centrada en el estado de convulsión del mundo y el objetivo de mostrar las "grandes lacras de nuestro tiempo", con especial atención a las crisis de los migrantes forzosos y solicitantes de asilos, las guerras, los graves problemas ambientales y los dramas sociales, la veterana cita quiere defender una vez más al fotoperiodismo "sin artificios" como un medio narrativo ideal para dejar constancia de historias personales y colectivas.

'Pedazos de cartón llamados fotos'

El festival se celebra, dice su director Jean-François Leroy en el editorial del programa, "en un momento en que algunos autoproclamados observadores anuncian el fin de una época y el final de esos 'pedazos de cartón llamados fotos impresas', mientras abogan por nuevos conceptos en la narración visual".

Visa pour l'Image, añade Leroy, "proporciona la evidencia de que los fotógrafos son testigos increíbles", y de que "no hay absolutamente ninguna necesidad de conceptos nuevos" cuando un reportero gráfico presenta la crónica en imágenes realizada tras un "trabajo honesto, sin caer en artificios o conceptos".

Los 6.000 niños soldado de Colombia

En el programa de exposiciones hay más de veinte, todas de entrada libre. El temario es amplio. Juan Arredondo muestra un reportaje de dos años de duración sobre los aproximadamente seis mil niños soldados de las guerrillas colombianas y Peter Bauza, sin salir de la infancia sin derechos, muestra en Copacabana Palace la vida de los sem teto (sin techo en brasileño) que malviven en la megalópolis de Río mientras el país gasta billones de euros en dinero público para celebrar los Juegos Olímpicos.

Varios reportajes muestran visiones de exilio y desplazamiento Los movimientos de personas forzadas a dejar sus hogares por guerras o persecuciones están presentes en los reportajes Paths of hope and despair (Senderos de esperanza y desesperación), de Yannis Behrakis, un veterano especialista en la cobertura sobre el terreno de los desplazamientos masivos de migrantes o solicitantes de asilo.

También toca el tema Marie Dorigny en Displaced – Women in exile (Desplazadas - Mujeres en el exilio), un reportaje encargado por el Parlamento Europeo sobre el intento de entrar en Europa de las víctimas civiles de las guerras de Siria, Iraq y Afganistán.

Los kurdos, unidos contra el ISIS

En la misma zona se desarrollan Kurdistan: the Other Iraq(Kurdistán: el otro Iraq), donde el reportero Yuri Kozyrev muestra cómo los kurdos han aprovechado la amenaza del Estado Islámico para homogenizar su identidad nacional, y War in Peace (Guerra en la paz), de Aris Mesinis, que estuvo durante meses en las costas griegas del Mar Egeo cubriendo la llegada de embarcaciones con migrantes.

Los efectos del 'paco', elaborado con sobrantes del proceso de la cocaína En Paco, a Drug Story (Paco, una historia de drogas), Valerio Bispuri muestra el crecimiento en el consumo y los efectos devastadores del paco, también llamado bazuco, un tóxico muy barato compuesto por sobrantes de la fabricación de la cocaína mezclados con otros químicos. La sustancia ha enganchado a muchos niños y jóvenes de las villas miseria de los alrededores de Buenos Aires.

A dos dramas africanos se han dedicado Frédéric Noy, con Ekifire, half-dead (Ekifire, medio muerta), que narra la historia de una mujer enferma de sida estigmatizada y rechazada por todos, y Dominic Nahr, con Fractured State (Estado roto), sobre la independencia de Sudán del Sur.