Según ha informado en un comunicado, la recogida de este residuo se ha realizado en 1.794 establecimientos productores de 61 municipios. De éstos, el 62 por ciento fueron talleres mecánicos donde se generó cerca de la mitad del volumen de residuo recuperado en las Islas.

Asimismo, se recogieron más de 200 toneladas en 12 localidades rurales junto a espacios protegidos, donde la generación del residuo presenta altos índices de fragmentación y dispersión geográfica, con lo que existe un mayor riesgo ambiental para Baleares.

"A pesar de su naturaleza contaminante, el aceite usado contiene importantes recursos materiales y energéticos, lo que justifica que sea valorizado en su totalidad mediante su adecuada gestión, convirtiéndose en una importante fuente de materias primas para la fabricación de nuevos productos o la obtención de energía", ha destacado la empresa.

El servicio de recogida en estos puntos productores requirió desplazamientos en torno a los 30 kilómetros, desde el centro gestor que prestó servicio al punto de generación. En Baleares, el 24 por ciento de las localidades tan sólo albergan uno o dos puntos productores de residuo, que en total produjeron alrededor de 61 toneladas.

Una vez descontada la fracción de impropios del residuo inicialmente recogido en Baleares, la empresa gestionó 2.016 toneladas de aceite usado neto, haciéndose cargo de la totalidad del residuo generado el pasado año tras el consumo de los aceites industriales puestos en el mercado balear por las empresas adheridas al Sistema, una cantidad total de 4.752 toneladas, que representan el 2 por ciento del total comercializado en el mercado nacional.