Cuatro localidades costeras francesas se situaron en el ojo del huracán hace unos días tras la prohibición del burkini en sus playas. Esa restricción, que ha levantado ampollas en la comunidad musulmana y ha abierto un debate en diferentes países de Europa, ha provocado un efecto dominó en Francia. A Cannes, Villeneuve-Loubet, Sisco y Le Touquet se suman ahora una docena de municipios que ya han implantado esta normativa o que han anunciado su intención de hacerlo con el objetivo de "cumplir las reglas de higiene y preservar el principio del laicismo". Hasta la fecha, diez mujeres han sido multadas en francia con 38 euros por ir a la playa con burkini.

Estos ayuntamientos actúan con el apoyo y respaldo del primer ministro francés: "Las playas tienen que alejarse de toda reivindicación religiosa", comentó Manuel Valls, quien, además, criticó esta prenda al no ser "compatible" con los valores del país. El burkini, en concreto, cubre el cuerpo de la mujer desde los tobillos a la cabeza dejando solo al descubierto la cara, los pies y las manos. A su juicio, "es la traducción de un proyecto político, basado en el sometimiento de la mujer".

La polémica ha tomado tal magnitud que ahora la medida ha calado en otros países vecinos como Bélgica. Allí, el partido Movimiento Reformador se ha comprometido a abrir el debate porque "no fomenta la vida común". En el lado opuesto se encuentra el ministro italiano de Interior Angelino Alfano, una de las voces críticas de actitudes como la de Francia, ya que considera que su implantación podría tomarse como "una provocación capaz de causar atentados". 

El burkini es la traducción de un proyecto político, basado en el sometimiento de la mujer

Esta disparidad de opiniones también se da en España, cuya comunidad musulmana va in crescendo con el paso de los años. De hecho, solo en los últimos cinco años hay 300.000 musulmanes más en el país, de acuerdo con el Estudio Demográfico de la Población Musulmana elaborado en abril por la Unión de Comunidades Islámicas de España (UCIDE) y el Observatorio Andalusí.

En España, donde es competencia de los ayuntamientos y no de las comunidades definir la vestimenta para el baño en las piscinas públicas, Cataluña acoge el mayor número de fieles. Y, concretamente, el ayuntamiento de Lleida ha sido el primero en posicionarse al respecto a través de un comunicado en el que recuerda que no se permite el baño "con ropa interior, camiseta o pantalones" por "higiene" y "seguridad".

La mayoría de los ayuntamientos españoles no han registrado ninguna incidencia acerca del uso de esta prenda, como por ejemplo el de Barcelona, Murcia y Madrid. Aunque el primero no lo contempla en el reglamento —y por tanto ni lo prohíbe ni lo autoriza hasta que no se registren peticiones—, el consistorio madrileño lo aprueba: "El burkini está considerado un traje de baño, como un trikini o un bañador", tal y como aseguraron a este medio fuentes municipales. "Hasta ahora no hemos tenido ningún problema". 

Desde la Federación Española de Entidades Religiosas Islámicas (FEERI) reivindican la libertad de la mujer para vestir como quiera. "No entendemos el egoísmo francés". Y temen que estas normas "se contagien" y se apliquen en España, puesto que solo sirven para "alimentar a radicales y fanáticos".  "Cada persona es libre de vestirse de la forma que le de la gana".

¿Y en los parques acuáticos?

El burkini está considerado un traje de baño, como un trikini o un bañador en Madrid

Los parques acuáticos cuentan con su propia normativa privada. La prohibición del burkini en el de Aqua Brava de Girona se implantó por motivos de "seguridad" hace "cuatro o cinco años", cuando empezaron a acudir cada vez con más frecuencia "familias árabes". "No se puede utilizar en las atracciones", aseguran a 20minutos fuentes del parque temático.

Esta medida, no obstante, no se aplica únicamente a esta prenda, ya que afecta a otro tipo de ropa "holgada" como pareos, pantalones o camisetas que no sean propias para el baño. "Pueden engancharse, volcar, hacerse daño...", añaden.

Mariano Valverde, director de Aquopolis, defiende también este argumento: "En todos los parques acuáticos del grupo Parques Reunidos está permitido entrar a los parques y usar el burkini en las piscinas de baño. El único sitio donde no se puede usar es en los toboganes".